Desbordó el reclamo en la UBA por presupuesto universitario.

En medio de un caos de protestas y clamores por un futuro incierto, la Universidad de Buenos Aires se convirtió en el epicentro de una jornada intensa de reclamos. Bajo el grito de «¡Detengamos la motosierra en la UBA!», miles de docentes, estudiantes y trabajadores marcharon en un paro nacional que desafió todas las expectativas.

Desde tempranas horas, las escalinatas de la Facultad de Derecho se convirtieron en aulas improvisadas para clases públicas, marcando el inicio de una jornada cargada de acción. Sin embargo, la movilización no se detuvo ahí. Las calles se convirtieron en un campo de batalla simbólica, con enfrentamientos con la policía y gases lacrimógenos en la movilización hacia el Congreso.

Pero el punto culminante llegó con el banderazo frente a la Facultad de Medicina, donde la multitudinaria convocatoria superó todas las expectativas. «Desbordó las expectativas», admitió Pablo Perazzi, líder sindical, quien denunció la innecesaria intervención policial.

La jornada continuó con acciones en diferentes sedes de la universidad, desde afichadas hasta reuniones abiertas, pero el mensaje fue claro y unánime: el presupuesto insuficiente está asfixiando a la educación superior. Los reclamos se multiplicaron, desde la recomposición salarial hasta la exigencia de un boleto educativo nacional.

La incertidumbre sobre el futuro de la educación universitaria se palpita en cada discurso. «Más allá de mayo no se van a poder seguir teniendo las aulas abiertas», advirtió Ileana Celotto, secretaria general de AGD-UBA. La situación es crítica, con salarios que no llegan a cubrir la línea de pobreza y miles de docentes ad honorem sin remuneración.

Ante este escenario desolador, los líderes sindicales destacaron la necesidad de mantener la presión. Se vislumbra una gran marcha federal y la posibilidad de un paro general en el horizonte. Sin embargo, las conversaciones con el gobierno generan escepticismo. «Son diálogos de locos», lamentó Perazzi, señalando la falta de avances concretos en materia presupuestaria.

La universidad está al borde del colapso, y los llamados desesperados por un cambio resuenan en cada rincón del país. La educación superior está en peligro, y la batalla por su supervivencia apenas comienza.

Autor