Entró en vigencia la desregulación de la industria yerbatera

Desde este lunes, el gobierno ceba unos amargos con la puesta en marcha de una medida que podría tener repercusiones preocupantes para miles de pequeños productores y cooperativas en Argentina. La decisión de desregular el mercado de la yerba mate, eliminando la potestad del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) para fijar precios de referencia, ha generado inquietud en el sector.

El precio de la yerba mate en las góndolas ahora tiene vía libre para subir de manera exponencial. La medida, impulsada por el gobierno de Javier Milei, pone en riesgo a los pequeños productores y cooperativas, mientras beneficia a los grandes fabricantes del sector. Esto amenaza con encarecer aún más este producto insignia de la cultura argentina, con estimaciones que sugieren que el precio podría superar los 6000 pesos por kilo en las góndolas.

Hasta ahora, el INYM tenía un papel crucial en la protección de los pequeños productores frente al poder de las grandes industrias procesadoras. Negociaba y establecía valores mínimos durante la zafra para asegurar que los productores pudieran cubrir sus gastos y obtener ganancias. Con la desregulación, las industrias podrán ejercer su poder de mercado para presionar a comprar a precios más bajos, lo que afectaría negativamente a los productores.

El argumento del gobierno es que la libre oferta y demanda generará una competencia saludable y precios más bajos para los consumidores. Sin embargo, los expertos advierten que esto podría consolidar el poder de las grandes empresas en detrimento de los pequeños productores.

La situación recuerda a la experiencia de los años 90, cuando se eliminaron organismos reguladores y se desataron crisis en el sector yerbatero. Con la creación del INYM en 2002, la situación se estabilizó. Ahora, la desregulación podría volver a desencadenar una crisis en el sector.

En este contexto, los pequeños productores y cooperativas se preparan para una dura batalla por mantener sus ingresos y evitar ser arrollados por las grandes corporaciones. La desregulación del mercado yerbatero amenaza con poner en jaque a uno de los emblemas de la cultura productiva nacional, mientras consolida el poder de las grandes empresas y podría encarecer aún más los precios al consumidor final. Una nueva batalla cultural y económica se avecina en las rutas y los campos del norte argentino.

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