Comerciantes y gastronómicos de Rosario expresan su profunda preocupación ante el reciente aumento de tarifas efectuado por la Empresa Provincial de la Energía (EPE), en un contexto económico marcado por la recesión. Cámaras de diversos rubros han denunciado incrementos significativos en las facturas de energía eléctrica que están recibiendo en el mes de abril, que oscilan entre el 100% y el 300% con respecto a las del mes anterior.
La combinación de estos aumentos con los problemas de seguridad y el terrorismo narcotráfico que paralizaron la ciudad durante varios días el mes pasado agrava la situación, generando un escenario complejo para el sector comercial y gastronómico, quienes solicitan la implementación de medidas paliativas.
Este fenómeno impacta transversalmente en diversas actividades comerciales, siendo especialmente gravoso para aquellos negocios que requieren un alto consumo de energía para su funcionamiento. El aumento del costo por kilovatio se suma a los impuestos que inciden en la tarifa final, ejemplificado por el incremento en el rango de tarifa no residencial (uso comercial ULC3), que ha pasado de oscilar entre 28 y 38 pesos por kilovatio a situarse entre 115 y 120 pesos.
Ricardo Diab, presidente de la Asociación Empresaria de Rosario (AER), aseguró que están trabajando en conjunto con las autoridades provinciales para abordar este problema y buscar alternativas que alivien la carga sobre el sector. Se exploran posibles reducciones en los impuestos que se reflejan en las facturas, dado el difícil escenario en el que se encuentran muchos negocios, especialmente aquellos con un alto consumo de energía.
El sector supermercadista también se ve directamente afectado, con aumentos que oscilan entre el 100% y el 300%. Sergio López, secretario de la Cámara de Supermercadistas local (Casar) y vicepresidente de AER, señaló la preocupación existente y la posible repercusión en los precios al consumidor.
Los almacenes y autoservicios comparten esta preocupación, destacando el significativo aumento en sus costos operativos. Juan Milito, del Centro Unión Almaceneros de Rosario, expresó su inquietud y la necesidad de diálogo con las autoridades de la EPE.
Por su parte, los comerciantes no residenciales manifiestan su sorpresa ante los aumentos, considerándolos inasumibles en medio de la recesión económica. Miguel Rucco, del paseo comercial calle San Luis, subrayó la difícil situación que atraviesan, agravada por la baja en las ventas y los cortes de energía.
En el sector gastronómico, los aumentos tarifarios también están generando impacto. Propietarios de bares y restaurantes han visto duplicarse e incluso triplicarse el monto de sus facturas de energía eléctrica, lo que dificulta aún más la situación en un contexto ya desafiante.
El panorama general es de incertidumbre y preocupación, con la esperanza de encontrar soluciones a corto plazo para mitigar el impacto de estos aumentos en la actividad comercial y gastronómica de Rosario.