A partir del próximo 17 de abril, los conductores que transiten por rutas nacionales en varias provincias argentinas, incluyendo la provincia de Buenos Aires, La Pampa, Santa Fe, Córdoba, entre otros distritos, se enfrentarán a un significativo aumento del 200% en los peajes. Esta medida, anunciada por Vialidad Nacional, se suma al contexto de incremento generalizado de precios en el país.
El incremento tarifario impactará especialmente en los ingresos a la Ciudad de Buenos Aires y en las rutas nacionales, donde la tarifa mínima durante la hora pico ascenderá a $900. Este ajuste afectará tramos clave como la Autopista Riccheri-Ezeiza-Cañuelas, así como diversas rutas nacionales en diferentes provincias como San Luis, Mendoza, Corrientes, Chaco, Misiones, Santiago del Estero, Tucumán, Salta y Jujuy.
Según Vialidad Nacional, estos nuevos precios se mantendrán hasta el 18 de mayo, momento en el cual se implementará un nuevo lineamiento que contempla una variación tarifaria mensual transitoria hasta diciembre de 2024. Esta medida se propone para evitar retrasos que pudieran afectar la calidad de los servicios en los corredores viales.
El proceso de aumento tarifario fue precedido por un espacio de consulta pública donde se debatió la actualización de las tarifas de peaje en los tramos uno al diez de los corredores viales nacionales. Esta consulta, anunciada en el Boletín Oficial, permitió a los usuarios expresar sus opiniones respecto a los nuevos cuadros tarifarios propuestos por la empresa concesionaria Corredores Viales S.A.
La empresa justifica este aumento en la necesidad de hacer frente al incremento de precios en los rubros de explotación, conservación, mantenimiento y servicios de apoyo, que inciden directamente en la calidad y continuidad de los servicios brindados a los usuarios. Cabe destacar que la última actualización tarifaria se llevó a cabo en noviembre de 2023.
Este ajuste en los precios de los peajes ha generado diversas opiniones entre los usuarios y sectores afectados, quienes expresan preocupación por el impacto económico que representará en sus traslados cotidianos. La medida, aunque destinada a mejorar la infraestructura vial y garantizar servicios de calidad, plantea desafíos para aquellos que dependen de estas vías para sus desplazamientos diarios.