El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, decidió enfrentar la falta de transferencias del Gobierno Nacional y aseguró los salarios de más de 350 mil trabajadores de la educación. La administración de Javier Milei no realizó las transferencias correspondientes del Incentivo Docente y la Conectividad, lo que generó un estado de alerta y movilización en los gremios.
Ante la ausencia de respuestas por parte de la administración de Milei, Kicillof desembolsó 14.500 millones de pesos para cubrir los salarios docentes, advirtiendo que la provincia no podrá hacerse cargo de todo si persiste esta situación. El Frente de Unidad Docente Bonaerense se declaró en estado de alerta y movilización, exigiendo las transferencias correspondientes y enviando cartas documento a los responsables.
El titular del SUTEBA, Roberto Baradel, detalló que la provincia asumió el pago de 8.300 millones de pesos por el FONID y 6.200 millones en otros componentes. A pesar de esta medida, preocupa el recorte del 10 por ciento del salario de los docentes que depende del Gobierno Nacional. El inicio de clases está en la mira, y los gremios insisten en la convocatoria a paritarias y el respeto a los fondos asignados. El conflicto no es exclusivo de Buenos Aires, ya que todas las provincias del país enfrentan retrasos en las transferencias que complementan los salarios docentes. Río Negro también se ve afectada, comprometiendo el 8 por ciento del salario de sus 23 mil docentes. En este contexto, Kicillof exige al Gobierno Nacional que honre sus compromisos y transfiera los fondos de inmediato, cumpliendo con las leyes correspondientes. La tensión entre el Gobierno Nacional y las provincias alcanza su punto máximo, dejando en vilo el inicio del ciclo lectivo