Ajustar a las Provincias, fundir a los argentinos: Una mirada desde La Matanza

Por Miguel Saredi, Secretario de Planificación Operativa de La Matanza

La nota de opinión publicada en Infobae, por Pablo Lopez y Axel Kicillof, gobernador de la Provincia de Buenos Aires, destaca la imperante necesidad de abordar la reforma de la ley de coparticipación, que actualmente perjudica de manera ostensible a nuestra querida provincia. Desde La Matanza, uno de los partidos más poblados e importantes de la provincia, observamos con preocupación la realidad expuesta en dicha nota.

El federalismo argentino, consagrado en nuestra Constitución, busca la equidad y solidaridad en la distribución de recursos entre la Nación y las Provincias. Sin embargo, la actual ley de coparticipación, datada en 1987 y desactualizada respecto a la Constitución de 1994, dista de cumplir con estos principios fundamentales. A pesar de ser la Provincia de Buenos Aires el hogar del 38% de los argentinos y motor de más del 35% del Producto Interno Bruto, se ve desfavorecida al recibir apenas un 22,6% de la coparticipación, generando una desigualdad alarmante.

Es innegable que la Provincia de Buenos Aires ha sido históricamente castigada en el reparto de fondos nacionales. Aunque el 40% de los impuestos a nivel nacional provienen de los bonaerenses, la desproporción en la distribución de estos recursos es evidente. Esto sitúa a Buenos Aires como la provincia con menores recursos por habitante de todo el país, afectando directamente la calidad de vida de los ciudadanos y limitando la capacidad de inversión en infraestructura, educación, salud y seguridad.

La Provincia de Buenos Aires se encuentra en una situación perjudicada, tanto en términos demográficos como en los aportes que realiza al tesoro nacional, en comparación con lo que recibe como retribución del fondo otorgado por el Estado. Según el censo de 2022, esta provincia alberga al 38,2% de la población argentina; sin embargo, solo recibe el 22,6% de las transferencias por coparticipación, como mencioné anteriormente.

A pesar de las diferencias políticas que puedan existir con otros dirigentes, la problemática de la autonomía de los municipios puede ser abordada de manera colaborativa con líderes de distintas corrientes políticas que conducen en toda la extensión de la patria bonaerense. No mencionaré a ninguno en particular para evitar comprometerlos, pero conozco a varios dirigentes que están cansados de la discriminación que sufre nuestra provincia. La unidad en este tema es esencial para abordar los desafíos y trabajar en pos de un trato más equitativo para la Provincia de Buenos Aires.

En La Matanza, a pesar de las adversidades, hemos logrado avanzar en el desarrollo de diversas áreas con recursos limitados. La construcción de nuevas escuelas, obras de refacción y ampliación de edificios escolares, centros de atención primaria de la salud, y mejoras en infraestructura vial son ejemplos tangibles de nuestro compromiso con la comunidad. Sin embargo, queda patente que aún hay mucho por hacer, y la falta de recursos derivada de la inequitativa coparticipación lo dificulta. En este marco de injusticia, un municipio como el nuestro es el más afectado por ser el más poblado y tener más población que la mayor parte de las provincias argentinas. Se es particularmente injusto con la Provincia de Buenos Aires en general y con La Matanza en particular.

Es esencial destacar que las transferencias no automáticas, aunque representan solo un 10% de los fondos totales que reciben las provincias, también son un factor determinante. La Provincia de Buenos Aires, con el 42% de esas transferencias en el último año, no puede considerarse favorecida cuando tiene una alta concentración de población vulnerable.

El llamado del gobierno nacional a ajustar las provincias no solo afecta a Buenos Aires, sino que pone en riesgo el federalismo, base de nuestra estructura histórica. Las provincias son responsables de áreas vitales como educación, salud y seguridad, y su rol en la generación de valor agregado, trabajo y producción es indiscutible.

En La Matanza y en toda la provincia, instamos al gobierno a corregir de manera urgente el rumbo y a reconocer la importancia del federalismo. Ajustar a las provincias no es simplemente atacar a una casta, es fundir a los argentinos. La equidad y solidaridad entre Nación y Provincias son fundamentales para el bienestar de todos los ciudadanos, y es imperativo que se respeten y cumplan los acuerdos federales vigentes.

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