En una entrevista exclusiva con The Wall Street Journal, el presidente argentino Javier Milei reiteró su compromiso con medidas económicas controvertidas, ratificando su intención de dolarizar la economía y «privatizar todo lo que pueda». En medio de la crisis política desencadenada por la Ley Ómnibus y en un tono desafiante, Milei afirmó que «no hay plan B» para llevar a cabo su visión, presionando a legisladores y gobernadores.
El mandatario destacó los niveles de inflación, celebrando el 25% registrado en diciembre como un resultado sorprendente. A pesar de reconocer que el proceso económico podría llevar cerca de dos años para mostrar alivios, admitió una «luz de alerta» sobre la dificultad de aguantar más de un año.
En cuanto a la polémica Ley Ómnibus, Milei afirmó que implementará las privatizaciones «todo lo rápido que se pueda», con la intención de vender empresas estatales a poderosos grupos empresarios. También reafirmó su plan de dolarización, señalando que están en condiciones de hacerlo con la limpieza de pasivos remunerados del Banco Central.
En temas internacionales, Milei abordó la relación con China, dejando claro que no se aliará con los comunistas, aunque separó las cuestiones geopolíticas de las comerciales. Respecto al Reino Unido y las islas Malvinas, el presidente afirmó que mantendrá relaciones comerciales «adultas» a pesar de las diferencias territoriales.
En un giro sorprendente, Milei expresó su apoyo claro a Israel en el conflicto con Hamas, condenando los actos terroristas y solidarizándose con Israel en términos de legítima defensa. La política del presidente se presenta como diseñada desde una perspectiva moral, revelando posturas definidas en cuestiones económicas y geopolíticas.