El gobierno de Milei, en su afán por aplicar medidas de ajuste fiscal, ha desencadenado una nueva preocupación en el sistema previsional argentino. La eliminación propuesta de la fórmula de movilidad jubilatoria, sin especificar un reemplazo claro, y la reducción del gasto previsional han puesto a los jubilados en el centro del ajuste económico.
Desde la gestión de Macri, se ha observado una disminución progresiva del poder adquisitivo de los haberes jubilatorios, agravada por la aceleración inflacionaria de los últimos años. La administración actual, liderada por Milei, planea continuar con esta tendencia, proyectando una caída del 12% en el haber mínimo en 2024, según cálculos conservadores.
La ley ómnibus propuesta, encabezada por el ministro de Economía, Luis Caputo, busca reducir el gasto previsional en 0,5% del PIB, suspendiendo la movilidad jubilatoria y autorizando aumentos discrecionales, sin revelar detalles sobre montos y fechas. Este enfoque ha generado críticas y preocupación, ya que podría afectar negativamente a los jubilados en un contexto económico desafiante.
Además, la reforma previsional de Milei incluye la liquidación del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS-Anses), un pilar clave del sistema jubilatorio estatal. Este fondo, creado tras la eliminación de las AFJP, actúa como un reaseguro para garantizar el pago de jubilaciones y proteger los activos financieros de los trabajadores y jubilados.
El exejecutivo del Banco JP Morgan y secretario de Finanzas, Pedro Quirno Magrane, ha defendido la liquidación del FGS-Anses argumentando que no es un fondo anticíclico. Sin embargo, esta medida ha generado inquietud, ya que el FGS desempeña un papel fundamental en la estabilidad del sistema previsional.
Además, se ha cuestionado la valoración de los activos del FGS, especialmente las participaciones accionarias en empresas privadas cotizantes en la Bolsa de Comercio. La desestimación de estos activos podría tener un impacto negativo en el respaldo financiero del sistema jubilatorio.
La gestión del FGS-Anses durante el período 2019-2023 logró alcanzar su valor más alto en la historia, impulsando proyectos productivos, apoyando a las PYMES y otorgando créditos para jubilados y pensionados. Sin embargo, la propuesta actual amenaza con revertir este progreso y desviar el rumbo hacia un régimen previsional privado de capitalización.
Es esencial reflexionar sobre el concepto de «la plata de los jubilados» y comprender la importancia del FGS-Anses como un componente clave para mejorar la sustentabilidad del sistema previsional. La confusión deliberada en torno a la valoración y función de este fondo podría tener consecuencias graves para la seguridad financiera de los jubilados y el bienestar general de la población.
En un momento en que la estabilidad y sostenibilidad del sistema previsional son fundamentales, es crucial considerar políticas que fortalezcan y preserven el rol del Estado en la seguridad social, cumpliendo con el mandato constitucional de otorgar beneficios integrales e irrenunciables a los ciudadanos.