En medio de la creciente controversia generada por la Ley Ómnibus presentada por el gobierno de Libertad Avanza, el peronismo nacional y la Confederación General del Trabajo (CGT) han decidido cerrar filas para enfrentar lo que consideran un ataque a los derechos adquiridos de los argentinos. En un comunicado emitido por el Partido Justicialista (PJ) nacional, se señala que la mencionada ley «avasalla derechos adquiridos y condena a los argentinos a una crisis más profunda», acusando al presidente Milei de intentar «apropiarse de las facultades del Poder Legislativo».
La figura del gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, ha vuelto a escena, esta vez en un acto en Florencio Varela junto a intendentes del conurbano. Kicillof advirtió sobre el riesgo de un «plan de ajuste clásico» con medidas fiscales y monetarias que, según él, han fracasado en numerosas ocasiones en la historia argentina.
El debate en el seno del peronismo gira en torno a las estrategias a seguir y los tiempos para enfrentar las medidas del gobierno. Mientras algunos sectores abogan por una pronta movilización en las calles, otros consideran que la resistencia debe surgir de procesos populares de la sociedad. El presidente del PJ bonaerense, Máximo Kirchner, desde su lugar de descanso en el sur, afirmó que la oposición a las medidas debe comenzar de manera sectorial, destacando el papel central de la CGT en este contexto.
Las críticas no se limitan al ámbito político, ya que el ministro bonaerense Gabriel Katopodis arremetió contra el gobierno y Milei, sosteniendo que sus visiones de democracia y país no representan la voluntad popular. Para Katopodis, la respuesta debe ser política en las calles y la construcción de una coalición social que se oponga a las medidas propuestas.
En contraposición, hay dirigentes peronistas que consideran que la reacción de la sociedad es fundamental y que la dirigencia no debe adelantarse a los procesos populares de resistencia. Aseguran que es necesario desmontar la percepción de que las medidas extremas son inevitables para resolver la crisis económica.
La CGT ha convocado a un paro general para el 24 de enero, buscando expresar el descontento ante las medidas adoptadas en los primeros 18 días de gobierno. Juan Grabois de la UTEP criticó a la dirigencia peronista por no estar activamente presente en las movilizaciones, generando respuestas diversas entre los dirigentes, algunos llamando a la unidad y otros enfocados en convocar a la militancia.
En medio de la incertidumbre sobre la conducción del peronismo y las divergencias sobre las estrategias a seguir, se informó que Sergio Massa está trabajando en un libro que se publicará en marzo. El libro abordará su experiencia como presidente de la Cámara de Diputados, su rol en el Ministerio de Economía y las negociaciones con el FMI, así como las tensiones en la coalición de gobierno y su definición como candidato presidencial.