El renacer de Julio Schenone: De la tierra al título de abogado a los 87 años

En un emotivo y distendido encuentro en un bar de Monserrat, Julio Victorino Schenone, ataviado con un elegante traje y una corbata mostaza estampada, compartió su historia con un periodista. A los 87 años, logró cumplir el sueño de toda una vida al graduarse como abogado de la Universidad de Buenos Aires (UBA), después de retomar sus estudios a los 76 años. Su relato, marcado por la perseverancia y el amor al aprendizaje, revela una travesía llena de obstáculos y momentos inolvidables.

Julio Schenone, originario de Rojas, ciudad cabecera del partido homónimo en la Provincia de Buenos Aires, pasó su adolescencia inmerso en el campo, trabajando incansablemente en las tareas rurales junto a sus padres. Desde el arado de la tierra hasta lidiar con las altas temperaturas bajo el sol del mediodía, su juventud transcurrió entre el esfuerzo y el contacto directo con la naturaleza.

Decidido a buscar su propio camino, Julio dejó el campo y llegó a Buenos Aires en 1959, estableciéndose en una pensión en el barrio de San Nicolás. A pesar de enfrentar tiempos difíciles y vivir con un presupuesto ajustado, su deseo insaciable de aprender lo llevó a superar obstáculos. Trabajó en una ferretería, estudió mecanografía, se graduó como técnico contable en tres años y adquirió conocimientos de protocolo mediante un curso de un año.

A pesar de las dificultades, Schenone mantenía vivo su anhelo de conocimiento. «Tenía muchas ganas de aprender y saber», confiesa. Su determinación le llevó a superar las burlas de sus compañeros de trabajo por su forma de expresarse y su desconocimiento de ciertos conceptos. Pero su historia no se detuvo ahí.

A los 76 años, una conversación con un amigo le inspiró a inscribirse en la carrera de Derecho en la UBA. En el transcurso de once años, enfrentando desafíos académicos y personales, Schenone perseveró hasta obtener su anhelado diploma de abogado. El día de su graduación fue un momento emocionante no solo para él, sino para toda su familia.

Julio Schenone personifica la capacidad de reinventarse a cualquier edad y el valor de perseguir los sueños con pasión. Su historia es un recordatorio de que nunca es tarde para aprender y alcanzar metas, demostrando que el amor por el conocimiento puede ser una fuente inagotable de vitalidad. Ahora, con su título en mano, el flamante abogado sueña con ejercer la profesión que siempre amó, cerrando así un capítulo fundamental en su vida y abriendo las puertas a nuevas posibilidades.

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