El Caputazo de la Megadevaluación: Un Ajuste Desproporcionado e Injusto para la Mayoría

El ministro de Economía, Luis Caputo, entiende mucho de bicicletas financieras y poco de planes de estabilización macroeconómicos

El Gobierno de Milei sorprende con la megadevaluación más brutal de los últimos 50 años, con un aumento del tipo de cambio oficial del 120% en un solo día. Esta decisión, sin medidas compensatorias para trabajadores y jubilados, ha desencadenado una crisis sin precedentes en la economía.

En el ranking de la Celag, solo se encuentran dos hiperajustes cambiarios diarios más elevados, ocurridos en 1989, pero ambos fueron producto de la hiperinflación. En este caso, la dupla Caputo-Bausili, respaldada por el presidente Milei, confesó haber elevado la paridad oficial a 800 pesos, una sobrerreacción que golpea directamente el poder adquisitivo de la población.

Con mensajes místicos, Milei ha inaugurado un gobierno neoliberal libertario con un asalto violento a los ingresos de los sectores populares. La estrategia ancla antiinflacionaria en la destrucción del poder adquisitivo, sumada a la suspensión de la movilidad jubilatoria, amenaza con sumergir al país en una recesión.

La farsa de la hiperinflación del 15,000% es desmantelada, revelando que la megadevaluación es una decisión intencional para beneficiar a unos pocos y perjudicar a muchos. Los precios se disparan, arrastrando al país a las puertas de la hiperinflación, mientras los salarios quedan a merced de las negociaciones paritarias.

La transferencia de ingresos es innegable: los alimentos y productos básicos, alineados con el tipo de cambio oficial de 365 pesos, ven aumentos del 100% o más por la paridad de 800 pesos. El relato oficial, basado en falacias sobre una supuesta hiperinflación, busca justificar este ajuste desproporcionado.

Caputo, experto en bicicletas financieras, propone un cuasicongelamiento cambiario y tasas atractivas para fomentar el carry trade, repitiendo errores del pasado. La influencia del dólar en la formación de precios se intensifica, afectando alimentos, servicios públicos y combustibles.

En medio de este ajuste monumental, la narrativa del Caputazo construye una realidad distorsionada, culpando a la herencia y desacreditando el sistema previsional inclusivo. El desafío fiscal, cambiario y monetario podría haberse abordado sin cargar toda la responsabilidad sobre los sectores populares.

Esta primera semana del nuevo gobierno deja en claro que, a pesar de los desafíos heredados, la estrategia de Milei está lejos de ser la solución, impactando de manera innecesaria e injusta en la vida de la mayoría de la población.

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