En una emotiva jornada de asunción, Axel Kicillof juró para su segundo mandato como gobernador de la provincia de Buenos Aires, resaltando la legitimidad del voto a nivel nacional y provincial. Con una victoria que reflejó una diferencia de 19 puntos, el líder peronista delineó su visión para la provincia en dos discursos cargados de definiciones y matices políticos.
La ceremonia, que tuvo lugar en el Palacio de Gobierno y la Plaza San Martín, fue el escenario para expresar respeto por el triunfo ajeno y por la diversidad de opiniones en la provincia más grande de Argentina. Kicillof, en sus discursos, abordó temas clave que van desde la justicia social hasta la situación económica, con especial atención a la relación con el opositor Javier Milei.
En el contexto de las diferencias con Milei, Kicillof evitó mencionar al opositor por su nombre, pero sus palabras resonaron con claridad al final del segundo discurso en la Plaza San Martín: «¡Viva la justicia social, carajo!». Una respuesta directa al «¡Viva la libertad, carajo!» de Milei durante la campaña. Este contraste destacó la visión del gobernador sobre la libertad, a la que considera una estafa sin igualdad de oportunidades.
En sus palabras, Kicillof se enorgulleció del peronismo y el kirchnerismo, destacando su admiración por Cristina Fernández de Kirchner y Néstor Kirchner. Mencionó la falta de rebeldía y la necesidad de más justicia social e igualdad al analizar los resultados electorales. También abordó la cuestión de la inflación y la importancia de dar respuestas a las demandas sociales.
La relación con Milei se mantuvo presente, y aunque Kicillof elogió gestos pacificadores del nuevo presidente, dejó claro su rechazo a discursos que estimulen el odio y la violencia. El gobernador hizo un llamado a respetar la diversidad de opiniones y la voluntad popular, destacando su compromiso con un proyecto de inclusión y defensa de derechos.
En el ámbito económico, Kicillof abogó por la transparencia en el manejo de los bienes públicos y criticó la idea de ajustes y recortes. Defendió la necesidad de equilibrio fiscal y la importancia de recuperar los recursos que le fueron quitados a la provincia de Buenos Aires.
La jornada concluyó con gestos de unidad, abrazos y sonrisas, destacando la dupla efectiva entre Kicillof y Verónica Magario. El gobernador asume su segundo mandato con un firme compromiso de transformar la provincia, guiado por los principios del peronismo y la construcción de una sociedad más justa e inclusiva.