La UE ha amenazado este lunes con imponer nuevas y más potentes sanciones a Irán si se demuestra que el régimen iraní está suministrando a Rusia los drones suicidas que se han convertido recientemente en una de las armas favoritas con las que Moscú ataca ciudades e infraestructuras en el territorio ucranio. Uno de esos ataques con drones ha causado este lunes la muerte de tres personas y tres heridos al alcanzar un edificio residencial del centro de Kiev. Este lunes, Irán ha negado que haya suministrado a Rusia este tipo de aparatos no tripulados, pese a que los dispositivos avistados en el ataque a Kiev se parecen mucho a los Shahed 136 iraníes que las autoridades ucranias denuncian que Rusia utiliza en sus bombardeos. La UE anuncia que investigará si efectivamente Irán está suministrando estos dispositivos a Rusia y, si es así, endurecerá las sanciones sobre el régimen. En el ataque de este lunes, al menos cinco aparatos han alcanzado su objetivo, mientras que otros 28 han sido interceptados, según el alcalde de la ciudad. Además, ha habido ataques en otros puntos del país, que han dejado sin luz cientos de localidades. Uno de ellos ha sido en Mikolaiv, donde uno de los proyectiles ha incendiado varios depósitos de aceite de girasol. Rusia afirma que ha atacado instalaciones militares y del sistema energético y que “todos los objetivos han sido alcanzados”. El presidente, Volodímir Zelenski, ha afirmado desafiante que los ataques rusos “no quebrarán” a la población ucrania. Por su parte, la Fiscalía de Menores de Ucrania ha informado de que al menos 423 niños han muerto como consecuencia de la guerra y que otros 810 han resultado heridos.