El PJ se ha integrado por arrodillidistas detrás de Ella, dicen, con voz temblorosa, que tiene el 30 % de votos y moviliza. Nadie levanta la voz, quien lo hace queda cancelado, y el que se va a otro espacio es traidor. El caudillaje es un oficio, la conducción un arte.
Nuestros dirigentes esperan, neurasténicos, en ser beneficiarios de esa práctica autocrática del “dedazo”, para que le “alquilen” un espacio en la lista sábana. Descreen que nuestros paisanos bonaerenses puedan ser soberanos.
Muchos de los nuestros están sospechados de corrupción, malversación de fondos públicos, de humillar a nuestros paisanos con dádivas. Pero callamos, salimos en sus defensas. Somos cómplices, por acción u omisión, del hundimiento del Justicialismo. No hay reacción, salvo la de un puñado de francotiradores que predican por las redes sociales, el único espacio que nos han dejado. Nuestro pueblo está solo y en espera… ¿de qué? ¿un Ave Fénix?
Nos inventaron una derecha que no existe, una ortodoxia que nunca hubo…Ser justicialista es como un embarazo, se está o no. Es simplemente peronista el que ha leído Doctrina, Conducción y sus XX Verdades, el “peronómetro” para comprender y distinguir, apreciar y resolver. Ello nos permite Unidad de Concepción en la unificación de la acción. De lo contrario terminaremos como los marxistas o los radicales, cada uno con su manualsito.
Nuestro PJ ya no está en las preferencias electorales, esto es obvio, necesita de alianzas: con los socialistas, con los comunistas, con los radicales que traicionaron los principios de Alem. Es una construcción contradictoria y autoritaria, callejera, inorgánica y desorganizada. Con pocas ideas y sin un proyecto. Solo corazón y emoción, rechazo al razonamiento cartesiano y al sentido común.
Nuestros paisanos no creen en nosotros. Está cansando. Hoy es tremendamente difícil predicar en los jóvenes nuestra Doctrina, la Justicia Social y la Liberación Nacional. Sin conocernos nos temen, desconfían, nos ven como “fachos”. Lo más trágicos, es que los nuestros también nos rechazan.
Vivimos las horas más negras de nuestro Movimiento. Estas elecciones ¿serán la crónica de una muerte ya anunciada, y no nos damos cuenta?
Los Intendentes, los presidentes del PJ de cada Municipio, son incapaces de conducir y de unir a la militancia. La designación ‘ad arbitrium’, del hijo de la madre, ha tensado las relaciones entre los conurbanenses y el poder central. Tenemos 95 municipios sureros donde sus opiniones no cuenta, somos rehenes de aquella brutal lógica de poder.
El PJ no parece mostrar señales de vida, muchos creen que ¿no sería mejor dejarlo languidecer en silencio? Y seguir como hasta ahora, ir detrás de un candidato. Un triste solidario final.
Perdimos presencia territorial, no estamos en la cultura de nuestro pueblo, nuestra columna vertebral juega su propio juego y el sector productivo nos dan la espalda. Nuestros dirigentes, azotados por sus propias imbecilidades, atan sus amarras a cualquiera que le asegure poder…como lo fue Sabbatella.
Esto no es casual, nuestra desaparición fue pactada en junio del 2003 en Londres, en la reunión Kirchner-Blair. Cumbre que dará origen al Foro de San Pablo, Montevideo 2013, Puebla 2019 y el armado del Senador demócrata Sander, quien impulsa la desaparición de los movimientos nacionales, reunión que participó nuestro gobierno actual.
Ironía del destino, o revancha planificada, ¿la tapa del ataúd del PJ vendrá del martillo de quienes fueron expulsados de la Plaza, en aquél 1 de mayo de 1974?
Dicen que habrá internas, lo más probable es que termine en una Lista de Unidad: la legitimación para colocar la tapa.
El Gral. Perón decía que toda transformación necesita incluso de los hombres malos del pasado, la bosta, para crear transiciones a un futuro distinto. Y allí, el PJ tiene tropeles de generales dispuestos a “reiventarse” como conductores para recuperarlo. Ya están apareciendo lejos de la realidad, lejos de reconocer al nuevo enemigo, lejos de todo. Sus lógicas no son las del S.XXI. Pero eso sí, a toda sangre fresca, a todo nuevo compañero que levante las banderas justicialistas, les surge “un muerto en el placard” o terminan ridiculizados. Nuestra Provincia de Buenos Ayres hace rato que dejó de respirar justicialismo.
¿Cómo impedir este colapso o un posible falso reciclaje?
“El diablo susurró a mi oído: .- no eres lo suficientemente fuerte para resistir la tormenta.
Me acerqué al suyo y le dije: .- somos la tormenta”
Luis Gotte
La pequeña trinchera