Yo sé que muchos dirán
Que peco de atrevimiento,
Si largo mi pensamiento
Pal rumbo que ya elegí,
Pero siempre ha sido así
galopiador contra el viento.
Así nos habla el poeta surero, el de nuestras pampas, presentándose y pidiendo permiso con sus decires para señalar algunas cuestiones, y si ofende deberán disculpar porque es su naturaleza ir contra el viento.
Nuestros paisanos hablan desde el corazón, bien dentro, sin rodeos y sabiendo que la razón los acompaña. Por historia, por instinto, porque es así. Como cuando se levanta temprano y, antes de un amargo, mira el horizonte y siente el viento…sabe si lloverá o no.
No se si mi canto es lindo
O si saldrá medio triste,
Nunca fui zorzal ni existe
Plumaje más ordinario,
Yo soy pájaro corsario
Que no conoce el alpiste.
Nuestro paisano es desconfiado, prevenido y suspicaz. Te observa y “cuenta las costillas”, sabe si sos bueno, malo o bruto. Y si te «juna» bueno, tenes un hermano. Con el solo hablar ya te «cala», si te ve medio zonzo te vende hasta el aire, y si te ve bruto hasta el vaso con agua te hace «garpar». El conversar es importante, más aún las palabras que se utilizan, porque ellas te abren o cierran caminos. Logran el respeto y la amistad.
No me arrimo así nomás
A los jardines floridos,
Sin querer vivo advertido
Pa’ no pisar el palito,
Hay pájaros que solitos
Se entrampan por presumidos.
Aquellos que caminan en el mundo de la política, que hablan en nombre del pueblo, que proponen junto al pueblo y se organizan con el pueblo o le escriben al pueblo, éstas cuestiones siempre deberán tenerse presentes. Comprender y apreciar los sentires de nuestros paisanos, para saber cómo resolver.
Si me dicen «señor»
Agradezco el homenaje,
Mas soy gaucho entre el gauchaje
Y soy nadie entre los sabios,
Y son para mi los agravios
Que le hagan al paisanaje.
Algunos “respetados” compañeros están olvidando, o dejando de lado, el hablar de nuestro pueblo, comenzando a utilizar esto que llaman “lenguaje inclusivo”. Este lenguaje, que no es tal, es un «modismo» elaborado por la progresía o Socialismo S.XXI, como herramienta estratégica para ir consolidando nuestra subordinación a poderes extraños a nuestras tierras. Por lo tanto, quienes se expresan de tal forma, no solo destrata e irrespeta nuestro lenguaje, también desconsidera la cultura y tradiciones de nuestro pueblo, peor aún, traiciona a nuestra Patria, porque está siendo funcional a los intereses del enemigo. Si adopta sus expresiones, ¿cómo puede defender los sagrados intereses de nuestra Nación? ¿Cómo puede velar por el bienestar de nuestro pueblo si no cuida sus saberes y decires?
La vanidad es yuyo malo
Que envenena toda huerta,
Es preciso estar alerta
Manejando el asadón,
Pero no falta el varón
Que la riega hasta en su puerta.
….
Yo no traiciono a los míos por palmas ni patacones…
Luis Gotte
La pequeña trinchera