Esta semana aniversario de otro 24 de Marzo: Hacia un nuevo Renacimiento Federal Argentino

En esta infausta fecha de nuestra historia nacional rendimos homenaje y
reconocimiento al Tercer Gobierno justicialista y a sus miembros, las primeras
víctimas del pronunciamiento cívico-militar que implementó en nuestro país la destrucción de la obra revolucionaria llevada a cabo por el peronismo a lo largo de sus tres etapas de gobierno.


Pronunciamiento que se propuso retroceder a la Argentina previa a junio de 1943 y que puso en manos del poder financiero internacional el control, dominio y manejo de la actividad económico-social, política, cultural y espiritual de la Nación.
En especial rendimos nuestro mayor homenaje y reconocimiento a la primera mujer en el mundo que accedió a la primera magistratura de un país, la compañera María Estela Martínez de Perón, porque no sólo se puso al frente del gobierno luego de la desaparición física del General Perón, manteniendo firme y en alto las banderas de su ideario político, sino porque soportó estoicamente su infame derrocamiento y su aborrecible e injusta detención arbitraria durante años, sin juicio y sin denuncia alguna, simplemente por ser la esposa de Perón y garante de su legado.


Hoy se hacen presentes muchos impostores y tramposos que vociferan contra el nefasto
Proceso, pero sin reivindicar a sus primeras víctimas y renegando del Peronismo que fue destituido y perseguido. Seguramente porque muchos de ellos contribuyeron a
instaurar la atroz dictadura y después se convirtieron en infames colaboradores y socios del mismo, y en algunos casos hasta llegaron a ser millonarios.
Bajo las excusas de la “situación de desgobierno” y del “combate al terror subversivo” se buscaba retroceder a la Argentina “previa al 3 de junio de 1943”, como reconoció uno de sus bastardos protagonistas, o “destruir la obra revolucionaria de Perón”, como reconoció el
historiador británico H. S. Ferns. Lo que en realidad se atacó con el pronunciamiento cívico-militar de 1976 fue, entre otras cosas, la nacionalización de las bocas de expendio de combustibles; la nacionalización de las agencias noticiosas extranjeras; la incorporación al patrimonio nacional de canal 7 y 36 radioemisoras comerciales; la nacionalización de los canales de televisión 9, 11 y 13; Ley de Represión de la subversión, incorporando la represión de la subversión económica; Ley de represión al narcotráfico; anulación de los contratos del
Estado, la ITT y Siemens, por mayores costos cobrados a ENTEL (empresa nacional de
telecomunicaciones); suspensión del negociado de la Ítalo que pretendía venderle la empresa al Estado, la que debido al tiempo transcurrido ya le pertenecía a la nación; implementación
del profesionalismo militar integrado a la nación; Ley de nacionalización de los depósitos bancarios (cuya anulación permitió el alevoso robo de todos los bancos en el 2001); Ley del Sistema Nacional Integrado de Salud; Ley de contrato de trabajo 20.744, aún vigente; proyectó
de Ley nacional de prensa; freno al endeudamiento externo; reunión de gabinete en la Antártida, dando a conocer al mundo, y dejando sentado, que ese territorio pertenece a la
Nación Argentina; intercepción de armamento destinado a la guerrilla, enviadas desde Gran Bretaña; retiro del embajador inglés el 13 de enero de 1976, ante la decisión unilateral del Reino
Unido de suspender las negociaciones sobre las Islas Malvinas y de enviar la misión
«Shackleton», habiendo ordenado Isabel Perón el cañoneo de una nave británica, el 4 de febrero de 1976, por su incursión en aguas territoriales argentinas.
Hoy no queda casi nada materialmente de esa Argentina que edificó Juan Domingo Perón.


Pero gracias a la resistencia ejemplar de María Estela Martínez de Perón está
firmemente en pie su legado doctrinal, filosófico y político. Legado fundamental para volver a encarar un nuevo Renacimiento de nuestra querida Argentina, con los fundamentos del Modelo Argentino para el Proyecto Nacional y las ideas motrices de la Tradición Federal rioplatense y argentina, para ser nuevamente una Argentina justa, libre y soberana, punto de
partida para la restauración de la Patria Grande iberoamericana que asentó en nuestras tierras la España católica que evangelizó los pueblos originarios de América, mestizándose con ellos.


24 de marzo de 2021

Autor