Debido a una gran tormenta y el paso de un tornado, volaron techos, se arrancaron árboles de raíz, se voltearon carteles y se destrozaron las carpas de un sector de balnearios del centro de Pinamar.
El fenómeno desatado durante la madrugada del miércoles persistió durante todo el día. En primer lugar, provocó que por la mañana muchas calles de la localidad bonaerense se inundaran. Sin embargo, cerca de las 18 tuvo un pico letal. Una tromba pasó por encima del centro de la ciudad, casi sobre la línea de la avenida Bunge, la columna vertebral del casco urbano, y generó múltiples destrozos.