El Gobierno bonaerense oficializó la puesta en marcha del «Plan de Adecuación de los hospitales neuropsiquiátricos bonaerenses», para que dejen de ser lugares de encierro y comiencen a ser sitios abiertos a la comunidad.
Mediante un comunicado, se precisó además que se cierra definitivamente el ingreso de nuevos pacientes a los pabellones de larga estadía y solo serán admitidas las internaciones breves, tal como prevé la legislación argentina.
Los cuatro hospitales monovalentes bonaerenses se transformarán en hospitales abiertos donde funcionarán emprendimientos productivos, culturales, deportivos, recreativos y sociales, que se van a compartir entre la comunidad en su conjunto y con las y los usuarios del servicio que forman parte de esa comunidad como un ciudadano o ciudadana más.
Los cuatro monovalentes desarrollaron durante el año sus planes de transformación, e incluso ya realizaron avances durante los últimos meses para dar cumplimiento a la Ley Provincial de Salud Mental 14.580, adherida a la Ley 26.657, que establece que las personas con padecimiento mental deben ser tratadas en hospitales comunes y no en instituciones psiquiátricas. Además, ordena que la internación debe ser breve y notificada al juez.
Para tal fin, se formalizó una herramienta de relevamiento y monitoreo diseñada desde la subsecretaría de Salud Mental junto con la Dirección Provincial de Hospitales para relevar información de manera actualizada y periódica de los hospitales, los pacientes y su situación.
Asimismo, será obligatorio su uso para que cada seis meses se carguen los datos y se conozca la situación actual de cada uno.
Esos cuatro proyectos, que habían sido previamente presentados por los directores ejecutivos en octubre pasado, fueron aprobados y ahora se está trabajando de forma interministerial para lograr poner en marcha la conversión en los nuevos espacios.
Los planes de adecuación están proyectados a tres años prorrogables por dos años más, con debida justificación.