Boca jugó su partido en la bombonera en el primer fin de semana luego de la muerte de Diego Armando Maradona, y a su palco fueron invitados todos sus hijos, pero decidieron que vaya Dalma que la acompañó su pareja.
Muy emocionante fue el primer gol, Cardona lo convirtió y en el festejo todos los jugadores fueron hasta la zona del campo abajo de su palco, pusieron una remera con el número 10 y el Maradona, y aplaudieron, Dalma no puso contener las lágrimas y agradeció el gesto.
Además en el entre tiempo, las luces del campo se apagaron, y sólo quedó encendido el palco del diez.