Kicillof anunció que se prevé hisopar a los contactos estrechos de casos confirmados, tengan síntomas o no. Además anunció más aperturas pero para el AMBA.
El objetivo de las medidas sanitarias es aplastar la curva de contagios de coronavirus, que registra diez semanas de caída en la zona del conurbano, lo que permite que pasar del aislamiento a la fase de distanciamiento, y adelantó que la provincia prepara un plan de vacunación para seis millones de personas.
Kicillof anunció también que se fortalecerán las medidas sanitarias con el objetivo de pasar de «aplanar la curva de contagios a aplastarla» y citó entre ellas la de profundizar la búsqueda activa de contactos estrechos.
Y graficó que: «hasta ahora un contacto estrecho de un positivo se aislaba 14 días, pero ahora sea sintomático o no se le hará un test para ir en búsqueda del contacto estrecho del estrecho».
Además dijo que habrá una etapa de distanciamiento inteligente, que implica promover el uso del espacio público y que se haga una elección de los contactos estrechos.
También agradeció a los bonaerenses «por el sacrificio y el esfuerzo que se hizo y que fue la principal razón por la que en circunstancias tan difíciles tengamos hoy algo para celebrar», en relación al cambio de fase, y a los intendentes de los 135 distritos «por el trabajo en unidad más allá de las diferencias políticas».
Reiteró que en los distritos del interior de la provincia continuará el sistema de fases dispuesto por el gobierno provincial y dijo que «si bien los casos subieron en estos últimos meses, hace dos semanas que ese crecimiento fuerte se interrumpió y ahora observamos un leve descenso».