Paola Mohr tiene un taller de costura en el barrio Escuela 18, allí trabajaba hasta que tuvo que dejar de hacerlo por la cuarentena obligatoria, y ahora realiza barbijos para regalar.
Armaba bolsos, mochilas y escudos de instituciones educativas, una actividad que reemplazó con su idea solidaria y totalmente desinteresada ante la suspensión por la cuarentena obligatoria que dispuso el Gobierno Nacional para prevenir el contagio de Coronavirus.

Paola tomó una actitud positiva y solidaria.La creación de barbijos es una alternativa válida para evitar el contagio y demostrar la utilidad que podemos darle al tiempo que creemos muerto en estos días de aislamiento social obligatorio.