La Dirección Nacional de Migraciones admitió el paso del senador brasileño por Puerto Iguazú durante la noche del martes. La aeronave, de la firma Baires Fly, había permanecido casi un día varada a la espera de permisos
El itinerario de salida de Flávio Bolsonaro de Brasil quedó oficialmente reconstruido en las primeras horas de este miércoles. El organismo migratorio argentino ratificó que el legislador, hijo del exmandatario Jair Bolsonaro, ingresó al territorio nacional por la frontera terrestre de Misiones y continuó viaje al exterior a bordo de una aeronave particular.
De acuerdo con el parte oficial, el senador, junto a su esposa Fernanda Antunes Figueira Bolsonaro y sus dos hijas, Carolina y Luiza Figueira Bolsonaro, atravesó el puente internacional Tancredo Neves, que une Foz do Iguaçu con Puerto Iguazú, el martes 27 de octubre a las 22:50. Según Migraciones, los cuatro presentaron documentación en regla y no registraban alertas que les impidieran el ingreso a la Argentina.
Menos de una hora después se concretó la segunda etapa del traslado. A las 23:30, el grupo familiar subió a un Gulfstream G400, matrícula LV-JQW, perteneciente a la empresa Baires Fly S.A., que se encontraba en la pista del Aeropuerto Internacional de Puerto Iguazú. El despegue se produjo pasada la medianoche, a las 00:21 del miércoles 28, con destino declarado a Guayaquil, Ecuador.
La presencia del jet en Misiones había generado especulaciones durante toda la jornada del martes. La aeronave había arribado procedente del Aeroparque Jorge Newbery el lunes a las 22:14 y permaneció cerca de 24 horas en tierra. Según trascendió, el plan original contemplaba un vuelo directo a Miami, pero la firma no obtuvo en ese momento la habilitación de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), por lo que el avión quedó demorado en la terminal misionera.
El episodio se da en un contexto de máxima tensión judicial y política en Brasil. Sobre Flávio Bolsonaro pesa una restricción dictada por la Justicia brasileña que le impediría dejar el país y le exige la entrega de sus pasaportes, medida dispuesta tras el balotaje en el que el espacio bolsonarista resultó derrotado por Luiz Inácio Lula da Silva.
La comunicación oficial argentina también quedó bajo la lupa. Durante el martes, voceros del Ejecutivo habían asegurado que no existían registros de ingreso del dirigente brasileño y descartaron cualquier tipo de asistencia en su salida. Ya entrada la noche, la propia Dirección Nacional de Migraciones difundió en su cuenta oficial el comunicado que confirmó el cruce fronterizo y el embarque posterior, sin reportar incidentes en el trámite.
De acuerdo a información publicada por medios nacionales, la familia Bolsonaro habría arribado durante la mañana de este miércoles a Ecuador y se evalúa que Guayaquil haya sido solo una escala técnica antes de continuar viaje hacia Estados Unidos, donde según versiones periodísticas contarían con visados gestionados.
El caso abrió un nuevo frente de controversia diplomática y puso en el centro de la escena el control fronterizo y la autorización de vuelos privados internacionales desde aeropuertos del interior.