El senador e hijo del ex presidente de Brasil es investigado por presunto lavado de dinero. Horas después de ser notificado por la Policía Federal sobre la orden del juez Alexandre de Moraes que le impedía abandonar el país, habría cruzado a Argentina por tierra y abordado un Gulfstream argentino en Puerto Iguazú
Máxima tensión en la región por el supuesto escape del senador brasileño Flávio Bolsonaro. El legislador, hijo de Jair Bolsonaro】 y derrotado en el reciente balotaje presidencial frente a Luiz Inácio Lula da Silva, habría dejado territorio brasileño con destino a Estados Unidos utilizando la frontera argentina como vía de salida.
La maniobra se habría concretado durante la madrugada de este martes. De acuerdo a información confirmada por medios nacionales, el dirigente abordó en el Aeropuerto Internacional de Puerto Iguazú, Misiones, un jet ejecutivo Gulfstream G400 con matrícula argentina LV-JQW, perteneciente a la firma Baires Fly S.A. La aeronave tenía previsto su despegue a las 02:00 hora local.
Fuentes aeroportuarias indicaron que la empresa operadora cumplimentó previamente todos los procedimientos obligatorios ante la Dirección de Aduanas y la Dirección Nacional de Migraciones. El plan de vuelo contemplaba cuatro pasajeros y tres tripulantes a bordo.
El hecho resulta de extrema gravedad institucional porque se produce a menos de 24 horas de que el propio Bolsonaro denunciara en un video en redes sociales que había sido interceptado por efectivos de la Policía Federal en plena vía pública. En ese registro, el senador aseguró que los uniformados le comunicaron una resolución urgente del Supremo Tribunal Federal (STF).
La disposición fue firmada por el ministro Alexandre de Moraes, magistrado instructor de causas que involucran a la familia Bolsonaro. El fallo ordena la retención inmediata de sus pasaportes -tanto el ordinario como el diplomático- en un plazo de 24 horas, la prohibición absoluta de salida del país y restricciones de contacto con el abogado Willer Tomaz.
La causa que motiva la medida cautelar investiga una presunta trama de blanqueo de capitales y lavado de dinero que vincularía al parlamentario con el letrado Tomaz, en operaciones relacionadas con movimientos de fondos en el sector de las apuestas. La justicia brasileña justificó la restricción por el riesgo procesal de fuga tras el resultado electoral.
Según la reconstrucción periodística, para eludir el cerco judicial Flávio Bolsonaro no habría utilizado su pasaporte, sino que habría cruzado la frontera hacia la Argentina amparado en el convenio del Mercosur que permite el tránsito entre ambos países solo con Documento Nacional de Identidad. Una vez en suelo misionero, se dirigió al aeropuerto para tomar el vuelo privado.
El episodio abre un nuevo capítulo de crisis política en Brasil, en un contexto de fuerte polarización luego de los comicios que ratificaron la continuidad de Lula da Silva al frente del Planalto. Hasta el momento, ni la defensa del senador ni las autoridades migratorias de ambos países emitieron un comunicado oficial sobre su paradero.