Qué dejó la cumbre del PJ: obra pública, universidades y fondos por El Niño en el centro del reclamo

Además de cerrar filas por las PASO, la cúpula justicialista definió los puntos que llevará al debate del Presupuesto 2027 y alertó por la situación social en las provincias.


El peronismo volvió a reunirse con su mesa ampliada y buscó transformar las diferencias internas en una agenda legislativa común.

La reunión nocturna en la Casa de La Pampa reunió a los tres sectores que hoy marcan la interna: el kicillofismo, el massismo y el kirchnerismo, junto a mandatarios del interior y a las espadas parlamentarias del espacio. La presencia de Juan Manuel Olmos sumó al peronismo federal a una mesa que hasta ahora había sido más acotada.

Lejos de una discusión electoral anticipada, el temario estuvo puesto en la coyuntura. Los gobernadores llevaron un informe pormenorizado de la situación productiva y laboral. Hubo especial preocupación por el nivel de endeudamiento familiar y por la cantidad de hogares que no logran cubrir la canasta básica. También se analizó el impacto del ajuste sobre las personas con discapacidad y el incumplimiento de la normativa de financiamiento universitario aprobada este año en el Congreso.

En ese marco, el Presupuesto 2027 apareció como el campo donde el justicialismo intentará mostrarse como alternativa. Los bloques de Diputados y Senadores recibieron el mandato de impulsar tres pedidos: la mejora de rutas nacionales y la reactivación de programas de vivienda e infraestructura social; la garantía de partidas para discapacidad y para universidades; y una partida extraordinaria para afrontar el impacto de El Niño en las zonas productivas, que según los mandatarios no tuvo hasta ahora ningún auxilio nacional.

La defensa de las PASO funcionó como factor aglutinante. Para la mayoría de los dirigentes presentes, se trata de un instrumento que permite evitar rupturas y ordenar una fuerza que viene de años de fragmentación. El diagnóstico interno es que sin primarias, la alternativa es una interna partidaria de difícil implementación por costos, logística y padrones, o un acuerdo de cúpulas que podría dejar heridos.

El encuentro se dio 48 horas después de que Sergio Massa visitara a Cristina Kirchner en San José 1111, donde está detenida, para analizar el poroteo legislativo en torno a la reforma electoral. Esa conversación previa terminó de darle volumen político a la cumbre de este jueves.

Con esta foto, el peronismo intenta enviar dos mensajes: hacia adentro, que existe un piso mínimo de consenso pese a la interna bonaerense; hacia afuera, que buscará aliados en el PRO, en bloques provinciales y en otros espacios para frenar la eliminación de las primarias y condicionar el debate presupuestario.

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