El servicio de toda la red quedó interrumpido desde las 10 de la mañana de este martes 20 de octubre. La AGTSyP dispuso la medida tras el arresto de Claudio Dellecarbonara y Facundo Heredia en la estación Juan Manuel de Rosas. Exigen la liberación inmediata.
La red de subterráneos de la Ciudad de Buenos Aires amaneció con funcionamiento normal, pero cerca de las 10 de la mañana quedó completamente paralizada. Las seis líneas de subte -A, B, C, D, E, H- y el Premetro dejaron de prestar servicio de forma simultánea por una medida de fuerza sorpresiva dispuesta por la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP).
El detonante del conflicto se registró en la cabecera de la Línea B, en la estación Juan Manuel de Rosas, en Villa Urquiza. Allí, un grupo de delegados llevaba adelante una acción de protesta consistente en la liberación de molinetes y puertas de emergencia. La acción era en rechazo a una sanción que la empresa concesionaria Emova había aplicado a un trabajador por un supuesto incumplimiento horario.
De acuerdo a lo informado por fuentes policiales y gremiales, la intervención de la División Subtes de la Policía de la Ciudad derivó en un forcejeo. Los efectivos procedieron a la detención de los referentes gremiales Facundo Heredia y Claudio Dellecarbonara, cuando intentaban evitar que se llevaran a otro delegado, Sebastián Carrizo, que encabezaba la protesta inicial. Carrizo logró resguardarse en una oficina de la estación. La orden fue dispuesta por la fiscal Natalia Pla, a cargo de la UFLA Norte, por entorpecimiento del servicio público, declarado de importancia trascendental.
La respuesta sindical no se hizo esperar. A través de un comunicado oficial, los metrodelegados calificaron las aprehensiones como arbitrarias y enmarcadas en una persecución de la protesta gremial. Bajo esa consigna, resolvieron interrumpir el servicio en toda la red hasta que se concrete la liberación de los trabajadores. «No habrá servicio hasta la inmediata liberación», fue la advertencia difundida.
Emova, la empresa operadora, confirmó oficialmente la interrupción total del servicio desde las 10 horas.
El trasfondo del conflicto expone dos reclamos históricos del gremio. Por un lado, denuncian sanciones abusivas y falta de canales de diálogo. Por otro, habían advertido en un comunicado emitido en la noche del lunes sobre la presencia de empresas tercerizadas realizando tareas de mantenimiento que, según sostienen, corresponden a personal propio y que violarían el convenio colectivo de trabajo. Habían declarado el estado de alerta y responsabilizado a la concesionaria por la ruptura de la paz social.
El episodio se produce en un momento de fuerte tensión interna dentro del sindicato, que se prepara para renovar autoridades el próximo 26 de noviembre, en la primera elección tras el fallecimiento de su histórico referente Roberto Pianelli. La medida afecta a cientos de miles de pasajeros que debieron buscar alternativas en colectivos y otros medios de transporte en plena mañana.