Desde González Catán, Espinoza, Kicillof y Magario cuestionaron el rumbo económico de Javier Milei, reivindicaron la figura de Cristina Fernández de Kirchner y llamaron a construir una alternativa con eje en la provincia.
El peronismo de la provincia de Buenos Aires eligió La Matanza para centralizar su acto por el Día de la Lealtad Peronista. La actividad se llevó a cabo este viernes 17 de octubre en el Centro de Eventos Cultural y Deportivo Juan Domingo Perón, con Axel Kicillof, Verónica Magario y Fernando Espinoza como principales oradores.
Frente a un predio colmado, la dirigencia bonaerense trazó un diagnóstico severo sobre la coyuntura nacional. Espinoza aseguró que la sociedad llegó a un límite y apuntó directamente contra la administración de Javier Milei por el impacto de sus políticas económicas y sociales. “Hay que modificar el rumbo”, sintetizó el intendente matancero, al interpretar el malestar que recorre los barrios.
Magario recuperó el origen histórico de la fecha y recordó que hace 81 años fueron los trabajadores quienes protagonizaron la gesta que permitió ampliar derechos. Advirtió que el actual programa económico atenta contra el empleo y sostuvo que la militancia debe redoblar esfuerzos en cada distrito para transformar un presente adverso en un futuro inclusivo.

Uno de los momentos de mayor repercusión se dio cuando Espinoza envió un mensaje de respaldo a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Afirmó que es inocente y que permanece detenida de forma injusta por haberse enfrentado a los poderes concentrados. Sus palabras fueron acompañadas por una ovación generalizada.
En su mensaje final, el jefe comunal matancero planteó que el 17 de octubre debe funcionar como punto de partida para la construcción de un nuevo proyecto presidencial. Señaló que se necesita un mandatario que defienda la educación y la universidad pública, los intereses de las mayorías y la producción nacional. En ese marco, apuntó directamente a Kicillof como la figura que encarna ese nuevo peronismo que, según dijo, está renaciendo.
Kicillof cerró con un mensaje de optimismo y de organización, con la mira puesta en el proceso electoral del próximo año y en la necesidad de sostener a la provincia como bastión frente al ajuste nacional.