El edificio judicial de Hipólito Yrigoyen al 400 presenta desde hace días cortes totales e intermitentes en el suministro. El gremio de los judiciales notificó a la Cámara Penal y a la Fiscalía General y no descarta una asamblea en el hall central.
La actividad en el edificio del Fuero Penal de Quilmes se encuentra seriamente condicionada por una falla en el servicio de agua potable que se arrastra desde hace varios días.
La situación fue expuesta públicamente por la Asociación Judicial Bonaerense, seccional Quilmes, que alertó sobre la imposibilidad de sostener condiciones básicas de higiene y salubridad tanto para el personal que cumple funciones en el lugar como para las personas que concurren a diario a realizar trámites.
Según detalló la organización sindical, las oficinas dependientes de la Administración de Justicia y del Ministerio Público funcionan sin provisión de agua o con un caudal irregular y por momentos nulo, lo que impide el uso normal de sanitarios y la limpieza de los espacios comunes.
Desde la conducción local de la AJB indicaron que ya se iniciaron contactos con las autoridades judiciales y que el equipo de mantenimiento del inmueble se encuentra trabajando de manera intensiva, incluso por fuera de su jornada habitual, para intentar restablecer el servicio.
En paralelo, el sindicato formalizó el reclamo a través de notas dirigidas a la Cámara de Apelación en lo Penal y a la Fiscalía General, áreas que ejercen la superintendencia del edificio ubicado en Hipólito Yrigoyen 475, donde se concentran las UFI del Departamento Judicial.
Mientras se extienda la emergencia sanitaria, el gremio recordó que los responsables de cada dependencia están habilitados para permitir el retiro anticipado del personal, organizar esquemas de guardia mínima y autorizar la modalidad de trabajo remoto, a fin de preservar la salud de los trabajadores.
La problemática no es nueva. Desde la Departamental Quilmes vienen denunciando desde 2016 deficiencias estructurales en ese inmueble, con filtraciones, desprendimientos y riesgos eléctricos, y calificaron las actuales condiciones como inaceptables para el ejercicio de la función judicial.
El contexto se suma a los trabajos de mantenimiento que la empresa AySA lleva adelante en la zona sur del conurbano, con cortes programados que han afectado en los últimos días a Quilmes, Lanús y Avellaneda.
Como medida de presión, la AJB adelantó que sigue de cerca los informes técnicos de las cuadrillas que intervienen en la red interna. Si el inconveniente no se resuelve en las próximas horas, convocará a una asamblea general en el hall central del edificio para definir, de manera colectiva, los pasos a seguir. Desde el gremio fueron contundentes: no se puede trabajar sin garantizar condiciones mínimas de salubridad.