La Matanza: un policía antinarcóticos terminó baleado mientras hacía viajes para llegar a fin de mes

El efectivo fue atacado en Villa Palito durante un supuesto viaje solicitado por dos pasajeros. La víctima recibió tres balazos. El hecho vuelve a exponer la problemática de la inseguridad nocturna y las dificultades económicas que atraviesan algunos integrantes de las fuerzas.

Un viaje solicitado durante la madrugada terminó en un violento ataque armado contra un integrante de la Policía Federal en San Justo. El episodio ocurrió en Villa Palito y dejó herido a un subinspector de 27 años que, además de cumplir funciones en el área de Investigaciones Contra el Narcotráfico, trabajaba como conductor de una aplicación.

La secuencia comenzó cuando el efectivo recogió a dos pasajeros en Ramos Mejía. El destino indicado lo llevó hasta la zona de Gibraltar y José Hernández, en Villa Palito. Allí, de acuerdo con la investigación preliminar, los pasajeros habrían revelado sus verdaderas intenciones: quedarse con el vehículo.

El automóvil era un Volkswagen Polo alquilado, por lo que el objetivo del robo ni siquiera era un vehículo propiedad del policía.

Se resistió y terminó herido

El efectivo habría intentado impedir el robo y fue atacado a tiros. Dos proyectiles impactaron en su espalda y un tercero alcanzó una de sus piernas.

Los delincuentes lograron escapar y abandonaron un arma debajo de un automóvil cercano. Ese elemento quedó incorporado a las tareas investigativas mientras la Policía Bonaerense intentaba establecer el recorrido realizado por los atacantes.

El fiscal Matías Marando intervino en el expediente y coordinó las primeras medidas junto con personal de la Comisaría de San Justo y efectivos del GTO. También se desplegaron especialistas de Policía Científica para levantar evidencias y reconstruir la escena.

Uno de los principales obstáculos iniciales fue la falta de cámaras de seguridad directamente en el lugar del ataque. Por eso, los investigadores extendieron la búsqueda hacia las calles cercanas para intentar encontrar imágenes que permitan identificar a los responsables.

La otra cara del caso: policías que trabajan fuera de servicio

Más allá del episodio criminal, el caso vuelve a poner en discusión una situación que afecta a trabajadores de las fuerzas de seguridad: la necesidad de buscar ingresos adicionales fuera de su jornada habitual.

El efectivo baleado registra, según datos del Banco Central citados en la información publicada sobre el caso, una deuda superior a los $13 millones. En ese contexto, realizaba viajes mediante una aplicación.

La situación resulta especialmente paradójica: un integrante de una fuerza dedicada a investigar delitos vinculados al narcotráfico terminó siendo víctima de un intento de robo mientras realizaba una actividad laboral adicional.

La información difundida también menciona otros episodios recientes protagonizados por policías federales que trabajaban como conductores y quedaron involucrados en enfrentamientos durante intentos de robo en distintos puntos del conurbano.

La discusión que vuelve a quedar abierta

El ataque no solamente obliga a investigar a los delincuentes que participaron del episodio. También expone problemas más amplios relacionados con la seguridad de quienes trabajan durante la noche, la circulación en determinadas zonas del conurbano y las condiciones económicas de los efectivos policiales.

Mientras avanza la investigación, el subinspector continúa internado en el Hospital Churruca. Fue trasladado en helicóptero luego de recibir los tres disparos y, según la información conocida este miércoles, presenta una evolución favorable.

El desafío para las autoridades será ahora identificar a los atacantes, esclarecer la totalidad de la secuencia y determinar si existió una planificación previa para utilizar un falso viaje como mecanismo para interceptar al conductor.

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