La eventual llegada del papa León XIV al Cottolengo Don Orione de Claypole podría convertirse en una vidriera de alto impacto para Mariano Cascallares, dirigente de Almirante Brown que comienza a ganar lugar en las especulaciones sobre el futuro del peronismo bonaerense. El 15 de septiembre aparece como una fecha clave para conocer el itinerario definitivo del pontífice.
La posible visita del papa León XIV al Pequeño Cottolengo Don Orione de Claypole no solo despierta expectativa entre los vecinos de Almirante Brown. También empieza a adquirir una lectura política en el escenario bonaerense, particularmente alrededor de la figura de Mariano Cascallares.
El dirigente, actual diputado provincial por Unión por la Patria y referente político de Almirante Brown, todavía no figura entre los nombres instalados de manera definitiva para disputar la Gobernación en 2027. Sin embargo, su actividad dentro del peronismo provincial, su peso territorial y su vínculo con distintos sectores del espacio oficialista lo mantienen dentro del radar de quienes observan la sucesión de Axel Kicillof.
La fecha que puede cambiar el escenario
El próximo 15 de septiembre aparece como una jornada relevante para despejar las dudas sobre el recorrido que realizará León XIV durante su visita a la Argentina. Según trascendió desde ámbitos vinculados a la organización del viaje, ese día se conocerían mayores precisiones sobre los lugares, horarios y actividades que formarán parte de la agenda papal.
El pontífice tiene previsto visitar la Argentina entre el 8 y el 11 de noviembre, en el marco de una gira que también contempla Uruguay y Perú. En territorio argentino, Buenos Aires, Córdoba y Luján forman parte del recorrido anunciado, mientras que el Cottolengo de Claypole aparece entre los lugares que están siendo evaluados para una actividad vinculada con sectores en situación de vulnerabilidad.
La posibilidad dejó de ser solamente una versión: una delegación de la Santa Sede recorrió recientemente las instalaciones del Cottolengo para analizar aspectos relacionados con la eventual presencia del Papa. También se avanzó en cuestiones de logística y seguridad con autoridades bonaerenses y municipales.
Una relación que ya venía de antes
Para Cascallares, el vínculo con el Cottolengo no comienza con la posible visita papal.
En julio, el dirigente participó allí de una jornada multisectorial organizada por la Pastoral Social, que reunió a más de 500 representantes de la política, la Iglesia, organizaciones sociales, sindicatos, universidades y otros sectores. El encuentro contó además con la presencia de Axel Kicillof y tuvo como eje el diálogo social y la denominada cultura del encuentro.
Ese antecedente adquiere ahora otra dimensión. La posibilidad de que León XIV visite el mismo espacio en noviembre podría colocar nuevamente a Cascallares cerca de una actividad de enorme repercusión pública, institucional y mediática.
El propio dirigente ya se expresó públicamente sobre la llegada del Papa y destacó la continuidad de algunos ejes asociados al pontificado de Francisco, como la preocupación por los sectores más vulnerables, la paz y la dignidad humana.
El tablero peronista de 2027
La discusión sobre la sucesión de Kicillof comenzó a tomar mayor intensidad dentro del peronismo bonaerense. Gabriel Katopodis y Julio Alak son algunos de los dirigentes que aparecen mencionados en los distintos análisis políticos, mientras que otros referentes también comenzaron a exhibir movimientos con vistas a 2027.
En ese escenario, Cascallares representa un perfil diferente: tiene experiencia ejecutiva por su paso al frente de Almirante Brown, conserva una fuerte estructura territorial y actualmente ocupa una banca en la Cámara de Diputados bonaerense.
A eso se suma su participación en la conducción partidaria provincial y su cercanía con sectores que responden al armado de Kicillof. En septiembre, además, compartió con Andrés Larroque una actividad vinculada con la incorporación de Santiago Cúneo al PJ bonaerense, en un movimiento que volvió a poner en escena la disputa interna del peronismo de cara al próximo ciclo electoral.
Por ahora, hablar de una candidatura de Cascallares para la Gobernación sería prematuro. Pero su nombre comienza a aparecer con mayor frecuencia en las conversaciones sobre el futuro del peronismo provincial.
Y una eventual visita de León XIV a Claypole podría aportar un elemento inesperado a ese proceso: una exposición pública de alcance nacional e internacional en el territorio donde Cascallares construyó buena parte de su trayectoria política.
La definición del Vaticano será, en ese sentido, mucho más que una cuestión de protocolo para Almirante Brown. Si el Cottolengo finalmente queda incluido en la agenda papal, Cascallares podría encontrarse frente a una de las fotografías institucionales de mayor impacto de su carrera política reciente.
Para un dirigente que todavía no encabeza las listas de candidatos para 2027, pero que busca conservar centralidad dentro del peronismo bonaerense, no sería una oportunidad menor.