Lomas de Zamora: colectiveros reclaman que las multas no recaigan sobre los trabajadores

Choferes de YITOS S.A. se movilizaron con una caravana hasta la Plaza Grigera para cuestionar el impacto económico de las infracciones acumuladas y advertir sobre posibles descuentos a los conductores.

El conflicto por las multas de tránsito que mantiene en alerta a trabajadores del transporte público volvió a instalarse en la agenda de Lomas de Zamora. Durante el último fin de semana, una caravana integrada por colectivos de YITOS S.A. llegó hasta la Plaza Grigera, frente al Palacio Municipal, en una protesta destinada a visibilizar el reclamo del sector.

La movilización estuvo protagonizada por unidades de las líneas 541, 543, 544, 549, 561 y 562, operadas por la empresa y con recorridos que conectan distintos barrios del distrito con las estaciones ferroviarias y otros puntos de referencia locales. La firma tiene la concesión de esas seis líneas comunales.

El eje de la protesta está vinculado con un conjunto de infracciones de tránsito que, de acuerdo con lo señalado por los representantes de los trabajadores, se acumulan desde 2021. La empresa necesita regularizar esas obligaciones para avanzar con la incorporación y puesta en circulación de nuevas unidades, pero la discusión se trasladó también a la situación laboral de los conductores.

El punto de mayor tensión

Según explicó Alejandro Borelli, delegado de YITOS, existe preocupación entre los choferes porque las sanciones podrían ser incorporadas a los legajos individuales de los trabajadores. El planteo del cuerpo de delegados es que esa situación no derive en descuentos salariales que terminen trasladando a los conductores el costo de infracciones generadas durante la prestación del servicio.

Desde el sector sostienen que las condiciones de circulación no dependen exclusivamente de las decisiones individuales de cada chofer. Los recorridos se realizan varias veces durante una misma jornada y pueden verse afectados por obras, modificaciones en el tránsito, congestionamientos y eventos que alteran la circulación habitual.

El delegado también cuestionó el peso económico que pueden alcanzar determinadas infracciones. En declaraciones difundidas este martes, señaló que una multa de varios cientos de miles de pesos —e incluso de alrededor de un millón— representa una carga difícil de afrontar para un trabajador, especialmente cuando se suma a los gastos necesarios para mantener vigente la habilitación profesional.

Una caravana que alteró el tránsito en el centro

La protesta del fin de semana tuvo como escenario principal la Plaza Grigera y sus alrededores. Decenas de unidades circularon en caravana por distintas arterias de Lomas de Zamora antes de concentrarse frente al edificio municipal.

La presencia de los colectivos generó demoras y complicaciones en la circulación vehicular en la zona céntrica, particularmente sobre Hipólito Yrigoyen y sus inmediaciones. El objetivo de los trabajadores fue hacer visible el conflicto y llevar el reclamo hasta las autoridades locales.

Por el momento, el conflicto se mantiene centrado en la búsqueda de una alternativa que permita regularizar las multas pendientes sin trasladar directamente la carga económica a los conductores.

El reclamo que sigue abierto

La discusión plantea dos cuestiones centrales: por un lado, la necesidad de que la empresa regularice las sanciones acumuladas para avanzar con la habilitación de nuevas unidades; por otro, el pedido de los trabajadores para que esas obligaciones no terminen convirtiéndose en descuentos sobre sus salarios.

Los delegados buscan abrir una instancia de diálogo con la empresa y con las autoridades municipales para analizar una salida al conflicto. El objetivo, según expresaron, es encontrar un mecanismo que permita resolver las infracciones sin afectar los ingresos de los trabajadores ni generar nuevas dificultades para la prestación del servicio.

YITOS es un operador relevante del transporte comunal lomense. Sus seis líneas —541, 543, 544, 549, 561 y 562— cubren distintos sectores del partido y forman parte de los recorridos habituales utilizados por los vecinos para trasladarse hacia estaciones ferroviarias, barrios y establecimientos educativos.

Mientras continúa el reclamo, la discusión por las multas vuelve a poner el foco sobre las condiciones en las que trabajan los conductores y sobre quién debe asumir las responsabilidades económicas derivadas de las infracciones registradas durante la prestación del servicio.

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