El operativo fue realizado por la DDI Quilmes dentro del penal. La causa se inició a partir de denuncias de familiares de detenidos e internos y permitió secuestrar 13 teléfonos celulares. La Justicia investiga además una presunta estructura delictiva que operaba dentro del establecimiento.
Un operativo desarrollado en la Unidad Carcelaria N.º 31 de Florencio Varela derivó en la imputación de once internos, en el marco de una investigación judicial que apunta a determinar el funcionamiento de una organización dedicada presuntamente a distintas maniobras delictivas dentro del establecimiento penitenciario.
El procedimiento fue llevado adelante por efectivos de la DDI Quilmes y se concretó durante el jueves, luego de una pesquisa que había comenzado a partir de denuncias formuladas por familiares de personas detenidas y por internos alojados en el Pabellón 1 de la cárcel.
Según la información incorporada al expediente, los investigadores identificaron una estructura denominada “La Comitiva”, integrada por presos que desarrollaban tareas en sectores vinculados con limpieza y mantenimiento. La hipótesis judicial sostiene que desde allí se habrían desplegado distintas actividades ilícitas, entre ellas extorsiones, amenazas, agresiones, comercialización de drogas dentro del penal, estafas y otras maniobras de corrupción.
La investigación también puso el foco sobre una posible connivencia con integrantes del Servicio Penitenciario Bonaerense, incluyendo personal jerárquico, exautoridades y agentes en actividad. Esta línea forma parte de las actuaciones y deberá ser determinada por la Justicia a partir de las pruebas incorporadas al expediente.
Dónde se realizaron los procedimientos
Las medidas judiciales alcanzaron distintos sectores de la Unidad 31. Los agentes inspeccionaron celdas ubicadas en el Módulo A, Pabellón D, además de la oficina del subdirector y otros espacios correspondientes al Pabellón 1.
Uno de los datos destacados del operativo fue el secuestro de 13 teléfonos celulares, dispositivos que ahora serán analizados como parte de la investigación. Dos de esos aparatos fueron encontrados dentro de la propia Oficina del Subdirector.
Los once internos que quedaron imputados fueron identificados en la causa como Lautaro Agustín Ríos, Juan Alejandro Osuna Aguirre, Antonio Agustín Romero Ramua, Hernán Ariel Gómez, Brian Leonel Funes, Rubén Darío García, Marcelo Miguel Aquino Barraza, Jonathan Sebastián Giuliani Pérez, Ángel Alberto Segovia González, Carlos Norberto Tortella y Roberto Carlos Echeverría.
Una investigación que había comenzado días atrás
El procedimiento de este jueves se produjo después de una serie de denuncias que habían puesto bajo la lupa la situación dentro de la Unidad 31.
Durante los últimos días, internos habían señalado ante la Justicia presuntas maniobras vinculadas con venta de drogas, extorsiones, reducción a la servidumbre, amenazas y otros hechos. La presentación había incluido además cuestionamientos sobre el funcionamiento interno del establecimiento y pedidos para reforzar las medidas de investigación.
En las horas previas al allanamiento también habían surgido versiones sobre una posible filtración de información relacionada con el procedimiento, una situación que quedó incorporada al contexto de la causa y que deberá ser esclarecida por las autoridades judiciales.
La causa se encuentra bajo intervención de la UFI N.º 9 de Florencio Varela, especializada en delitos carcelarios. Ahora, el análisis de los teléfonos secuestrados y del resto de los elementos obtenidos durante los allanamientos será clave para determinar el alcance de la organización investigada y las eventuales responsabilidades de cada uno de los involucrados.
Por el momento, los once internos se encuentran imputados, mientras la investigación continúa para establecer cómo habría funcionado la estructura y si existieron responsabilidades de otras personas dentro o fuera del establecimiento penitenciario.