La provincia concentró siete eventos sísmicos durante las últimas 24 horas, de acuerdo con los registros del Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES). La sucesión de movimientos volvió a destacar la actividad característica de la región de Cuyo.
La actividad sísmica volvió a hacerse presente en San Juan durante el fin de semana. De acuerdo con los registros del Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES), se contabilizaron siete movimientos telúricos en un período de 24 horas, convirtiendo a la provincia en uno de los puntos con mayor actividad registrada durante ese lapso.
La sucesión de eventos puso nuevamente la atención sobre una característica geológica propia del oeste argentino: la presencia de una importante actividad sísmica asociada a la dinámica de la corteza terrestre en la región andina.
El INPRES mantiene un monitoreo permanente de los movimientos registrados mediante su red de estaciones sismológicas. En su plataforma oficial publica los últimos eventos detectados y advierte que las determinaciones iniciales pueden ser modificadas luego de la revisión realizada por especialistas.
Una zona con histórica actividad sísmica
San Juan forma parte de una de las áreas de mayor peligrosidad sísmica de la Argentina. Los estudios del INPRES identifican diferentes zonas de peligrosidad en el territorio nacional y utilizan esa información como base para establecer criterios destinados a las construcciones sismorresistentes.
La historia de la provincia también refleja la relevancia de este fenómeno. Entre los terremotos de mayor impacto registrados en el país se encuentran el ocurrido en San Juan y La Rioja en 1894, el terremoto de La Laja de 1944 y el de Caucete de 1977. El organismo nacional incluye estos acontecimientos entre los principales terremotos destructivos de la Argentina.
El terremoto de San Juan de 1944, además de provocar enormes daños materiales y una elevada cantidad de víctimas, marcó un punto de inflexión en la forma de abordar la construcción y la prevención sísmica en el país.
Monitoreo permanente
La cantidad de sismos registrados en un período determinado no implica por sí misma que vaya a producirse un terremoto de mayor magnitud. La actividad sísmica puede presentarse mediante numerosos eventos de distinta intensidad y profundidad, muchos de los cuales no son percibidos por la población.
Por ese motivo, el seguimiento del INPRES resulta fundamental. El organismo diferencia entre registros preliminares, que son calculados automáticamente, y aquellos que posteriormente son revisados por un sismólogo. Los eventos sentidos por la población también cuentan con una clasificación específica dentro del sistema oficial.
El instituto también dispone de herramientas para que la ciudadanía pueda informar cuando percibe un movimiento, información que contribuye al análisis de la distribución e intensidad de los fenómenos sísmicos.
La prevención, un aspecto central
Ante la actividad sísmica característica de San Juan y otras provincias cordilleranas, los especialistas destacan la importancia de la prevención y de contar con construcciones adecuadas para resistir movimientos del terreno.
El INPRES desarrolla investigaciones de sismología e ingeniería sismorresistente y mantiene materiales destinados a brindar recomendaciones sobre cómo actuar antes, durante y después de un sismo.
Los siete movimientos registrados durante las últimas 24 horas no generaron, según la información disponible consultada para esta nota, un escenario de emergencia generalizada. Sin embargo, la seguidilla volvió a recordar que San Juan se encuentra en una región donde la actividad sísmica forma parte de las condiciones naturales del territorio y requiere monitoreo y preparación permanente.
La información oficial sobre nuevos movimientos y las actualizaciones de magnitud, profundidad y ubicación puede consultarse a través del sistema de registros del INPRES, donde los datos preliminares son posteriormente revisados por especialistas.