El gobernador bonaerense reunió a legisladores oficialistas en la Casa de Gobierno provincial, ratificó a Andrés «Cuervo» Larroque como responsable del armado político nacional y encomendó a Carlos Bianco la estrategia electoral en la provincia de Buenos Aires.
Con la mirada puesta en el escenario político de los próximos años, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabezó una reunión con legisladores de su espacio en la Casa de Gobierno bonaerense y aprovechó el encuentro para formalizar una estructura política que hasta ahora funcionaba de hecho, pero que nunca había sido explicitada públicamente.
Durante la reunión, el mandatario confirmó que el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés «Cuervo» Larroque, será el encargado de conducir el armado político nacional de su espacio. La decisión representa una señal clara de cara al fortalecimiento del proyecto político que impulsa Kicillof con vistas al futuro del peronismo y a una eventual competencia presidencial.
En paralelo, Kicillof también definió que el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, tendrá bajo su responsabilidad la estrategia electoral en la provincia de Buenos Aires, distrito considerado el principal bastión político del peronismo y de enorme peso en cualquier definición electoral nacional.
La designación de ambos dirigentes confirma la consolidación del círculo político de mayor confianza del gobernador. Tanto Larroque como Bianco vienen desempeñando un papel central en la construcción territorial del espacio que responde a Kicillof, participando en reuniones con dirigentes, intendentes, organizaciones sociales y sectores del peronismo que buscan fortalecer una alternativa política dentro del movimiento.
La decisión también refleja una estrategia orientada a dividir responsabilidades entre el plano nacional y el provincial. Mientras Larroque tendrá la misión de ampliar la presencia política del espacio en distintas provincias, Bianco concentrará su trabajo en la organización electoral bonaerense, donde el oficialismo busca preservar su fortaleza territorial y consolidar la gestión provincial como eje de campaña.
En los últimos meses, Kicillof intensificó las reuniones con dirigentes propios y referentes del peronismo con el objetivo de fortalecer la estructura política que lo acompaña. En distintos actos y encuentros partidarios insistió en la necesidad de construir un espacio amplio, con capacidad de proyectarse más allá de la provincia de Buenos Aires y convertirse en una alternativa nacional.
El encuentro con los legisladores también sirvió para ordenar el trabajo interno del oficialismo bonaerense y transmitir lineamientos políticos en un contexto donde el peronismo continúa atravesando un proceso de reconfiguración tras las últimas disputas internas.
Con estas definiciones, Kicillof comienza a delinear con mayor claridad el esquema político que lo acompañará en los próximos desafíos electorales, apoyándose en dos de los dirigentes de mayor confianza para conducir tanto el armado nacional como la estrategia en la provincia de Buenos Aires.