El Gobierno bonaerense reunió a distintas áreas del Estado para coordinar medidas preventivas y reforzar la respuesta ante posibles inundaciones y otros eventos climáticos asociados al fenómeno de El Niño.
La provincia de Buenos Aires avanza con un esquema de trabajo conjunto para anticiparse a los posibles efectos del fenómeno climático de El Niño, cuya evolución es seguida de cerca por organismos meteorológicos internacionales debido a la probabilidad de que provoque precipitaciones superiores a los valores habituales durante los próximos meses.
En ese contexto, el Gobierno bonaerense llevó adelante una reunión interministerial destinada a coordinar la implementación del Plan Provincial para la Gestión Integral del Riesgo de Desastres, con el objetivo de fortalecer la capacidad de respuesta frente a escenarios de lluvias extraordinarias, anegamientos e inundaciones.
El encuentro se desarrolló en el Salón de las Banderas del Ministerio de Seguridad, en la ciudad de La Plata, y contó con la participación de funcionarios de las áreas de Seguridad, Salud, Infraestructura y Servicios Públicos, Ambiente, Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica, Trabajo, Desarrollo de la Comunidad, Desarrollo Agrario, Comunicación Pública y la Dirección General de Cultura y Educación, entre otros organismos provinciales.
Durante la jornada se analizaron las características que podría presentar el fenómeno de El Niño en cada región del territorio bonaerense, con el propósito de adaptar las acciones preventivas a las particularidades geográficas e hidrológicas de cada distrito. El trabajo coordinado busca optimizar la planificación, reducir riesgos y mejorar la capacidad de respuesta de los organismos provinciales ante eventuales emergencias.
En paralelo, el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos continúa desarrollando tareas a través del Comité de Gestión del Riesgo y Emergencias (CORE), espacio que articula el trabajo de organismos vinculados a recursos hídricos, energía, vialidad, agua potable y planificación territorial. Entre las prioridades se encuentran el monitoreo permanente de la situación climática, el mantenimiento de canales y cursos de agua, la revisión de infraestructura crítica y la coordinación de protocolos de actuación.
Según los informes climáticos internacionales considerados por la Provincia, existe una elevada probabilidad de que El Niño genere un incremento en la frecuencia e intensidad de las precipitaciones durante la segunda mitad del año, especialmente entre septiembre y noviembre. Este escenario podría derivar en crecidas de ríos, anegamientos urbanos y complicaciones para la producción agropecuaria, por lo que el Gobierno provincial busca actuar de manera anticipada mediante tareas de prevención y planificación.
Las autoridades remarcaron que la prevención constituye una herramienta fundamental para minimizar el impacto de los fenómenos climáticos extremos y destacaron la importancia de la coordinación entre ministerios, municipios y organismos especializados para proteger a la población y garantizar una respuesta rápida ante cualquier contingencia.