El movimiento sísmico ocurrió durante la noche de este lunes y fue detectado por el Instituto Nacional de Prevención Sísmica. Tuvo una profundidad de 128 kilómetros y se localizó entre Las Heras y la provincia de San Juan.
Un nuevo movimiento sísmico volvió a registrarse en la provincia de Mendoza durante la noche de este lunes. De acuerdo con los datos oficiales difundidos por el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES), el temblor alcanzó una magnitud de 3,4 y se produjo a las 20:18, con epicentro en una zona cordillerana ubicada entre el departamento de Las Heras y la provincia de San Juan.
Según el organismo especializado, el epicentro se ubicó en las inmediaciones del Cerro Aconcagua, el pico más alto de América, mientras que la profundidad del fenómeno fue de 128 kilómetros. Esa característica suele influir en la forma en que el sismo es percibido por la población, ya que los movimientos profundos pueden sentirse en áreas extensas, aunque generalmente generan menor intensidad en la superficie.
Si bien el temblor fue advertido por habitantes de distintos sectores del Gran Mendoza y zonas cercanas, hasta el momento no se reportaron daños materiales ni personas heridas como consecuencia del evento. Las autoridades continúan monitoreando la actividad sísmica, aunque no se emitieron alertas adicionales tras el movimiento.
Argentina forma parte del denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las regiones con mayor actividad sísmica del planeta. En particular, las provincias cuyanas, como Mendoza y San Juan, experimentan con frecuencia movimientos telúricos debido a la interacción entre la placa de Nazca y la placa Sudamericana. Esta dinámica geológica explica la recurrencia de sismos de distinta magnitud en la región.
El INPRES mantiene una vigilancia permanente mediante una red de estaciones sismológicas distribuidas en todo el país. Cada evento registrado es analizado por especialistas, quienes determinan su magnitud, profundidad y ubicación para brindar información precisa a la población y a los organismos de protección civil.
Las recomendaciones habituales ante un sismo incluyen conservar la calma, alejarse de ventanas y objetos que puedan caer, protegerse debajo de una mesa resistente o junto a una pared estructural y seguir únicamente la información emitida por organismos oficiales.