La Provincia redefine su estrategia energética para reforzar los nodos críticos y reducir el riesgo de cortes

Tras varios veranos en los que recurrió a grupos electrógenos alimentados con gasoil para sostener el suministro eléctrico, el Gobierno bonaerense avanza ahora con nuevas soluciones tecnológicas para fortalecer la red en los puntos más vulnerables del sistema.

El Gobierno de la provincia de Buenos Aires puso en marcha una nueva etapa de su estrategia para garantizar el abastecimiento eléctrico en las zonas más sensibles del territorio bonaerense, especialmente de cara a los períodos de mayor consumo energético.

Durante los últimos años, la administración provincial implementó diferentes medidas de emergencia para evitar interrupciones del servicio en localidades consideradas «nodos críticos», es decir, puntos de la red donde la demanda supera la capacidad disponible y existe mayor riesgo de cortes. En ese contexto, una de las principales herramientas utilizadas fueron los grupos electrógenos temporales alimentados con gasoil, instalados durante los meses de verano para reforzar la generación.

Sin embargo, el Ejecutivo provincial comenzó a impulsar una transición hacia alternativas más eficientes y sustentables. La iniciativa busca reducir la dependencia de los equipos convencionales de generación móvil y avanzar hacia soluciones tecnológicas que permitan mejorar la estabilidad del sistema eléctrico, disminuir costos operativos y reducir el impacto ambiental.

La problemática de los nodos críticos no es nueva. En distintas regiones bonaerenses, especialmente en localidades alejadas de los grandes centros de generación y transporte de energía, los picos de demanda provocados por las altas temperaturas suelen poner bajo presión la infraestructura eléctrica existente. Por ese motivo, la Provincia viene desarrollando estudios técnicos junto a distribuidoras, cooperativas y organismos especializados para identificar los sectores más comprometidos y anticipar posibles déficits de potencia.

Como parte de esa planificación, en los últimos veranos se desplegaron unidades de generación temporal en distintos puntos estratégicos, beneficiando no sólo a los municipios donde se instalaron los equipos sino también a las localidades conectadas a esos corredores energéticos. Entre las zonas alcanzadas se encuentran Carmen de Areco, 25 de Mayo, 9 de Julio, Pergamino, General Viamonte y Mar del Tuyú, entre otras.

Fuentes del sector energético destacan que el desafío de los próximos años será acompañar el crecimiento de la demanda con inversiones en infraestructura de transporte y distribución, evitando que los cuellos de botella afecten la calidad del servicio. En ese sentido, las nuevas tecnologías de generación distribuida y almacenamiento energético aparecen como herramientas clave para brindar respaldo en momentos de máxima exigencia del sistema.

La decisión de modernizar el esquema de abastecimiento forma parte de una estrategia más amplia destinada a fortalecer la seguridad energética provincial, mejorar la confiabilidad del servicio y minimizar el impacto de eventos climáticos extremos que suelen incrementar significativamente el consumo eléctrico durante el verano.

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