Luego de permanecer cerrado durante tres meses por la fuerte caída del consumo, el histórico establecimiento volvió a poner en marcha sus actividades tras un acuerdo alcanzado entre la empresa, los trabajadores, el Municipio de Morón y el Gobierno bonaerense.
El frigorífico San Roque volvió a operar tras una compleja negociación
Después de semanas de incertidumbre para trabajadores y sus familias, el frigorífico San Roque de Morón retomó su actividad productiva luego de permanecer cerrado durante tres meses. La reapertura fue posible gracias a una serie de gestiones conjuntas que involucraron al Municipio de Morón, al Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, representantes sindicales y directivos de la empresa.
La planta había interrumpido sus operaciones en medio de un escenario marcado por la retracción del consumo interno y las dificultades que atraviesa la industria frigorífica. La situación derivó en el envío de telegramas de despido a alrededor de 140 trabajadores, generando preocupación tanto en el sector laboral como en la comunidad local.
Ante este panorama, las autoridades provinciales y municipales impulsaron una mesa de diálogo entre las partes con el objetivo de encontrar una salida que permitiera sostener la actividad productiva y proteger las fuentes laborales. Las negociaciones incluyeron la participación de representantes sindicales y funcionarios del área laboral bonaerense.
Un acuerdo para sostener el empleo
El entendimiento alcanzado permitió dejar atrás el escenario de cierre definitivo y avanzar en la reactivación de la planta. La medida representa un alivio para más de un centenar de familias que dependen directa o indirectamente de la actividad del frigorífico, considerado una empresa histórica dentro del entramado productivo de Morón.
La crisis que afectó a San Roque estuvo vinculada principalmente a la caída del consumo de carne en el mercado interno, fenómeno que impactó en numerosos establecimientos del sector durante los últimos meses. Según distintas fuentes, las ventas de la firma registraron una fuerte disminución, lo que había puesto en riesgo la continuidad de las operaciones.
Impacto en la economía local
La reapertura no solo significa la recuperación de puestos de trabajo, sino también una señal positiva para la actividad económica del distrito. El frigorífico forma parte de una cadena productiva que involucra proveedores, transportistas, comercios y diversos servicios vinculados al sector alimenticio.
Desde el ámbito local destacaron la importancia de haber alcanzado una solución consensuada que permita sostener la producción y brindar previsibilidad a los trabajadores. Asimismo, remarcaron la necesidad de continuar acompañando a las industrias del distrito en un contexto económico complejo.
Con las puertas nuevamente abiertas, el desafío ahora será consolidar la recuperación de la actividad y garantizar la estabilidad laboral de quienes forman parte de una de las empresas más emblemáticas de Morón.