Crece la presión legislativa contra Adorni: el PJ busca una interpelación exprés y avanzar con una moción de censura

El bloque peronista presentó una propuesta para reducir los tiempos parlamentarios y llevar al jefe de Gabinete al recinto en cuestión de días.

La oposición peronista en el Senado decidió profundizar su ofensiva contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, mediante un proyecto que propone acelerar los plazos para su comparecencia ante el Congreso y habilitar una eventual votación sobre su continuidad en el cargo.

La iniciativa establece un procedimiento abreviado que obligaría al funcionario a responder preguntas de los legisladores dentro de los siete días posteriores a la aprobación del proyecto. Luego de la interpelación, el Senado podría debatir una moción de censura, figura institucional prevista para determinar responsabilidades políticas de los integrantes del Poder Ejecutivo.

Desde el bloque justicialista consideran que la controversia generada por las declaraciones patrimoniales de Adorni y las investigaciones en curso justifican una intervención más activa del Congreso. Por esa razón, buscan que el tema sea incorporado al temario de la próxima sesión y reúna apoyos más allá del peronismo.

Las conversaciones alcanzan a sectores de la UCR y del PRO, espacios que en las últimas semanas manifestaron diferentes niveles de preocupación por la situación política del jefe de Gabinete. Aunque todavía no existe una posición unificada, varios legisladores consideran necesario que el funcionario concurra al Parlamento para brindar explicaciones.

La discusión se desarrolla en un contexto de fuerte tensión política. Durante los últimos meses, distintos intentos de interpelación promovidos por la oposición encontraron dificultades para reunir consensos o alcanzar el quórum necesario. Sin embargo, la nueva avanzada busca aprovechar el creciente debate generado en torno al caso para conseguir los votos que antes resultaron esquivos.

En caso de prosperar, la moción de censura representaría uno de los desafíos institucionales más importantes que haya enfrentado el Gobierno desde el inicio de su gestión. La definición dependerá de complejas negociaciones parlamentarias que se desarrollarán durante los próximos días.

Por ahora, el escenario permanece abierto. Mientras el oficialismo intenta contener el impacto político de la polémica, la oposición apuesta a convertir el tema en uno de los principales ejes de debate dentro del Congreso.

Autor