La crisis salarial también impacta en el Servicio Penitenciario Bonaerense y crece la presión sobre la Provincia

Trabajadores penitenciarios elevaron un extenso petitorio con reclamos por salarios, condiciones laborales y asistencia al personal. El conflicto se suma a las demandas de otros sectores estatales en medio de negociaciones salariales que continúan generando tensión.

El malestar dentro del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) comenzó a tomar mayor visibilidad en los últimos días tras una protesta realizada en la ciudad de La Plata, donde trabajadores en actividad, retirados y familiares presentaron un petitorio dirigido a las autoridades provinciales para exigir mejoras salariales y laborales. La situación agrega un nuevo frente de conflicto para la administración del gobernador Axel Kicillof, en un escenario marcado por reclamos de distintos sectores de la administración pública.

La movilización tuvo como eje principal el reclamo por la pérdida del poder adquisitivo de los salarios y la necesidad de actualizar distintos conceptos que integran los ingresos del personal penitenciario. Entre los puntos planteados figuran la revisión urgente de las horas extras, la actualización de adicionales vinculados a la función penitenciaria y una recomposición de los montos destinados a uniformes y equipamiento, cuyos valores quedaron desfasados frente al incremento de los costos.

Los trabajadores también advirtieron sobre el deterioro de las condiciones laborales dentro de las unidades penitenciarias. En el documento presentado solicitaron una reorganización de los esquemas horarios para reducir la sobrecarga de tareas y reclamaron que se establezcan mecanismos que permitan garantizar períodos adecuados de descanso para el personal que cumple extensas jornadas de servicio.

Otro de los aspectos destacados del petitorio está relacionado con la salud mental de los agentes. Los manifestantes reclamaron la implementación de programas permanentes de asistencia psicológica y acompañamiento profesional para quienes desempeñan funciones dentro del sistema penitenciario, una actividad que suele estar expuesta a elevados niveles de estrés y desgaste emocional. También pidieron mejoras en los espacios de trabajo y descanso, especialmente para quienes permanecen durante largas guardias dentro de los establecimientos carcelarios.

El reclamo penitenciario aparece en un contexto más amplio de demandas salariales en la provincia de Buenos Aires. Durante los últimos meses, gremios docentes, estatales y judiciales solicitaron la reapertura de las negociaciones paritarias ante el avance de la inflación y la pérdida del poder de compra de los salarios. Diversas organizaciones sindicales vienen reclamando actualizaciones más frecuentes y mecanismos que permitan acompañar la evolución de los precios.

En paralelo, sectores vinculados a las fuerzas de seguridad también expresaron su preocupación por los ingresos percibidos y las condiciones de trabajo. Aunque el Gobierno bonaerense oficializó recientemente incrementos salariales para policías y penitenciarios mediante decretos con aplicación retroactiva, persisten cuestionamientos por los tiempos de implementación y por la insuficiencia de las mejoras frente a la situación económica actual.

La proximidad del pago del medio aguinaldo y la incertidumbre sobre futuras actualizaciones salariales alimentan la preocupación en distintos sectores del empleo público provincial. Mientras tanto, desde el ámbito penitenciario aguardan una respuesta oficial al petitorio presentado y advierten que el descontento continúa creciendo entre los trabajadores.

Con este nuevo reclamo, la Provincia enfrenta un escenario complejo en materia laboral, donde las demandas por recomposición salarial y mejores condiciones de trabajo se multiplican y amenazan con profundizar la conflictividad durante las próximas semanas.

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