El Gobierno porteño anunció un nuevo esquema regulatorio que busca poner fin a años de conflictos entre taxis y plataformas digitales. Habrá menos trámites, nuevas exigencias y modernización del sistema de transporte privado.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires presentó una profunda transformación del sistema de transporte privado de pasajeros con el objetivo de establecer reglas claras para taxis y aplicaciones de viaje como Uber, Cabify y Didi. La iniciativa incluye un decreto ejecutivo, la eliminación de tasas y el envío de un proyecto de ley a la Legislatura porteña.
El anuncio fue encabezado por el jefe de Gobierno, Jorge Macri, quien sostuvo que la medida busca modernizar un sistema que durante años funcionó con vacíos legales, conflictos judiciales y reclamos tanto de taxistas como de conductores de plataformas digitales.
Uno de los puntos centrales de la reforma será la simplificación del régimen para taxis. Entre los cambios previstos se destacan la digitalización de licencias, la eliminación de trámites y costos administrativos, la flexibilización de requisitos para los vehículos y la posibilidad de incorporar unidades más pequeñas. Además, dejarán de ser obligatorios los turnos fijos y ciertas normas históricas vinculadas a la vestimenta de los choferes.
Desde el Ejecutivo porteño explicaron que la intención es reducir la burocracia y permitir que los taxistas puedan competir en igualdad de condiciones frente a las aplicaciones de viaje, que crecieron de forma sostenida durante la última década.
En paralelo, las plataformas digitales deberán ajustarse a nuevas exigencias para poder operar legalmente en la Ciudad. Los conductores tendrán que contar con licencia profesional, antecedentes habilitantes y seguros específicos para transporte de pasajeros. También será obligatorio que los vehículos posean la Verificación Técnica Vehicular vigente y habilitación correspondiente.
La medida representa un cambio de paradigma en el transporte urbano porteño. Durante años, la convivencia entre taxis tradicionales y aplicaciones estuvo marcada por protestas, denuncias y disputas judiciales. Con este nuevo esquema, la Ciudad busca ordenar el sector y brindar mayores garantías de seguridad para pasajeros y conductores.
Otro aspecto clave del proyecto es la incorporación de nuevas herramientas tecnológicas. El sistema incluirá pagos electrónicos, validación automática de pasajeros y acceso digital a viajes mediante celulares, una modernización que apunta a agilizar el servicio y mejorar la experiencia de los usuarios.
La administración porteña también confirmó que continuará impulsando la renovación de la flota de taxis mediante líneas de financiamiento para vehículos eléctricos. A través del Banco Ciudad, los titulares de licencias podrán acceder a créditos destinados al recambio de unidades, como parte del plan de electromovilidad urbana.
Desde distintos sectores del transporte señalaron que la iniciativa podría marcar el inicio de una nueva etapa para el servicio de movilidad en Buenos Aires, donde la demanda de aplicaciones digitales creció de manera exponencial en los últimos años.