Los nuevos valores comenzarán a aplicarse desde el 18 de mayo. Mientras los colectivos nacionales tendrán ajustes mensuales del 2%, los servicios ferroviarios acumularán aumentos de hasta cinco meses consecutivos.
A partir de la próxima semana, viajar en tren y colectivo dentro del Área Metropolitana de Buenos Aires será más caro. El Gobierno nacional avanzó con un nuevo esquema de actualización tarifaria que contempla incrementos progresivos para los servicios de transporte público administrados por el Estado nacional.
La medida incluye aumentos diferenciados para colectivos y trenes metropolitanos, aunque el mayor impacto recaerá sobre el sistema ferroviario, donde se prevé una fuerte recomposición de tarifas hasta septiembre. Según explicaron desde la Secretaría de Transporte, el objetivo es reducir el atraso tarifario acumulado durante los últimos meses y avanzar en una disminución gradual de los subsidios estatales.
El proceso fue oficializado a través de una resolución publicada por el organismo encabezado por Mariano Plencovich. Además de establecer el esquema de incrementos, la normativa abrió una instancia de consulta pública durante tres días hábiles para que ciudadanos y organizaciones puedan expresar opiniones sobre las nuevas tarifas antes de su entrada en vigencia.
En el caso de los colectivos nacionales, el aumento inicial será del 2 por ciento desde el 18 de mayo. Así, el boleto mínimo pasará a costar 714 pesos para usuarios con SUBE registrada. Aquellas personas incluidas dentro de la Tarifa Social pagarán 321,30 pesos, mientras que quienes no tengan registrada la tarjeta afrontarán una tarifa considerablemente más elevada.
El esquema continuará con nuevas actualizaciones del mismo porcentaje en junio y julio. Desde el Ejecutivo aseguran que las líneas nacionales mantienen valores inferiores respecto de otras jurisdicciones del AMBA, tanto en la Ciudad de Buenos Aires como en el conurbano bonaerense.
Sin embargo, la situación será distinta para los pasajeros ferroviarios. El Gobierno dispuso una serie de aumentos consecutivos para los trenes metropolitanos que comenzarán con una suba del 18 por ciento en mayo y continuarán con ajustes del 15, 13, 12 y 10 por ciento entre junio y septiembre.
Con el primer incremento, las tarifas mínimas en líneas como Roca, Sarmiento, Mitre y San Martín ascenderán de 280 a 330 pesos para usuarios con SUBE registrada. Además, quienes abonen en efectivo deberán pagar 1.100 pesos por tramo, mientras que los pasajeros con SUBE sin registrar continuarán abonando tarifas diferenciales más elevadas.
El Gobierno confirmó también la continuidad de los beneficios de la Tarifa Social Federal, destinada a jubilados, pensionados y beneficiarios de programas sociales, así como del sistema Red SUBE, que permite descuentos en combinaciones de viaje.
A pesar de estos mecanismos de asistencia, el nuevo cuadro tarifario genera inquietud entre usuarios habituales del transporte público. Trabajadores, estudiantes y pasajeros que realizan varios trayectos diarios serán quienes sentirán con mayor intensidad el efecto acumulativo de las subas previstas para los próximos meses.
Analistas del sector señalan además que el aumento en las tarifas de transporte se produce en un contexto de fuerte presión sobre el costo de vida, donde los gastos vinculados a servicios, alimentos y movilidad representan una porción cada vez mayor del presupuesto familiar.
Los nuevos valores comenzarán a regir desde el lunes próximo y marcarán una nueva etapa en la política de actualización tarifaria impulsada por el Ejecutivo nacional para el sistema de transporte del AMBA.
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