El Ministerio de Salud oficializó una profunda reforma del Sistema Nacional de Sangre que elimina la reposición obligatoria, actualiza los requisitos para donar y apunta a fortalecer la seguridad transfusional en todo el país.
El sistema de donación de sangre en Argentina atraviesa una transformación histórica. A través de la Resolución 536/2026, el Ministerio de Salud de la Nación implementó una actualización integral de las normas administrativas y técnicas que regulan el funcionamiento del Sistema Nacional de Sangre, con modificaciones que impactan tanto en pacientes como en potenciales donantes.
La medida pone fin al esquema de donación por reposición, una práctica vigente durante años que obligaba a pacientes y familiares a conseguir donantes como condición para acceder a intervenciones quirúrgicas, tratamientos o internaciones. A partir de ahora, ningún establecimiento sanitario podrá exigir la presentación de dadores para brindar atención médica, salvo en situaciones excepcionales debidamente justificadas por razones terapéuticas.
La reforma apunta a consolidar un modelo basado exclusivamente en la donación voluntaria, habitual y altruista, considerado internacionalmente como el sistema más seguro y eficiente para garantizar el abastecimiento de sangre.
Un cambio estructural después de más de una década
La actualización representa la primera revisión integral del marco normativo en más de diez años y busca adecuar el sistema argentino a estándares científicos actuales.
Desde la cartera sanitaria explicaron que el nuevo enfoque permitirá optimizar la trazabilidad de cada unidad de sangre, fortalecer los controles de calidad y reorganizar los circuitos de recolección, procesamiento y distribución.
Uno de los principales argumentos detrás del cambio es que los donantes voluntarios habituales presentan menores índices de infecciones transmisibles y permiten sostener reservas más estables para responder ante emergencias, cirugías programadas, tratamientos oncológicos, trasplantes y situaciones críticas.
Actualmente, según datos oficiales, en Argentina se registran unas 750.000 donaciones anuales dentro del sector público, aunque todavía una parte significativa corresponde al viejo esquema de reposición. El objetivo de la nueva normativa es revertir ese escenario y promover una cultura sostenida de donación periódica.
Nuevos criterios para ser donante
Otro de los puntos centrales de la resolución es la actualización de los criterios de selección.
La normativa elimina exclusiones generalizadas aplicadas históricamente a determinados grupos poblacionales y establece un sistema de evaluación centrado en conductas individuales de riesgo, respaldado por evidencia científica.
Esto implica que la aptitud para donar ya no se definirá por pertenencia a un colectivo específico, sino mediante una entrevista médica personalizada que analizará antecedentes recientes, prácticas de riesgo y condiciones de salud particulares.
Especialistas destacan que este cambio se alinea con protocolos internacionales orientados a evitar criterios discriminatorios sin resignar seguridad sanitaria.
Adiós al ayuno: qué cambia antes de donar
La nueva regulación también modifica recomendaciones previas para quienes concurran a donar.
Entre los cambios más destacados se encuentra la eliminación del ayuno obligatorio. Por el contrario, ahora se aconseja asistir habiendo ingerido un desayuno o comida liviana y con buena hidratación previa, una práctica que reduce episodios de malestar o hipotensión durante la extracción.
Además, se redefinieron plazos de espera posteriores a determinadas prácticas médicas, tatuajes, perforaciones, intervenciones quirúrgicas o viajes, ajustándolos según parámetros científicos actualizados.
Hacia un sistema más organizado
La resolución también impulsa una reorganización operativa mediante el fortalecimiento de centros regionales de hemoterapia y mayores exigencias de trazabilidad, control y monitoreo en cada etapa del proceso.
El propósito es avanzar hacia una red más eficiente, coordinada y capaz de garantizar disponibilidad oportuna de sangre segura en todo el territorio nacional.
Desde el Ministerio remarcaron que la sangre no puede fabricarse artificialmente y depende exclusivamente de la solidaridad de la población.
En ese sentido, insistieron en que una donación puede contribuir a salvar hasta cuatro vidas y subrayaron la necesidad de consolidar el hábito de donar de manera regular para sostener la demanda sanitaria del país.