Miguel Saredi denunció, junto a intendentes bonaerenses, que el ajuste del Gobierno nacional en la asistencia alimentaria escolar recorta recursos esenciales para millones de estudiantes, pone en riesgo su nutrición y traslada a la Provincia de Buenos Aires una carga económica cada vez mayor en medio de la crisis social.
Miguel Saredi afirmó que el gobierno de Javier Milei “recortó lo más básico: la alimentación de los chicos”, al referirse al ajuste en el Servicio Alimentario Escolar (SAE). Lo hizo en el streaming del Nacional de La Matanza, donde explicó la movilización de intendentes nucleados en la Federación Argentina de Municipios (FAM), presidida por Fernando Espinoza.
La protesta, impulsada junto al ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense, Andrés Larroque, se realiza frente al Ministerio de Capital Humano, a cargo de Sandra Pettovello, con el objetivo de presentar un reclamo formal por la falta de fondos destinados a la asistencia alimentaria.
Saredi calificó como “muy grave” el recorte aplicado por la Nación al SAE, un programa que garantiza el derecho a la alimentación de estudiantes en la provincia de Buenos Aires. “Es la comida de los chicos y jóvenes en las escuelas, una política prioritaria, especialmente en un contexto donde alimentar a una familia resulta cada vez más costoso”, explicó. El programa alcanza a más de 2,5 millones de alumnos y, según remarcó, “es muy difícil que un chico con hambre pueda aprender y proyectar un futuro”.
En ese sentido, denunció una fuerte reducción de los aportes nacionales: “Antes el Gobierno nacional financiaba el 33% del programa y hoy apenas cubre el 14%, lo que implica una caída de más del 50% en términos reales”. Además, detalló que la deuda acumulada asciende a $220.800 millones.
Según los datos expuestos, en 2024 la provincia solicitó $104.000 millones para el SAE y recibió $70.500 millones. En 2025, el pedido fue de $130.000 millones y la transferencia alcanzó solo $77.000 millones. Para 2026, Buenos Aires requirió $177.000 millones, pero el Gobierno nacional ofreció apenas $80.000 millones y, al cierre del primer cuatrimestre, aún no giró fondos.
“Esto implica que la Provincia debe cubrir con recursos propios unos $13.000 millones adicionales por mes”, sostuvo Saredi, y advirtió que la situación agrava las dificultades en un contexto donde también se paralizaron obras y se redujeron transferencias que, según planteó, corresponden por ley.
En contraposición, destacó que la gestión de Axel Kicillof incrementó la inversión social. “Frente a una crisis económica y social profundizada por el ajuste nacional, la Provincia aumentó un 25% el presupuesto destinado a 18 programas sociales, enfocados en el desarrollo infantil, el acompañamiento a jóvenes y adultos mayores, la asistencia a personas en situación de calle y las políticas para personas con discapacidad”, concluyó.