Larroque refuerza la asistencia alimentaria en Buenos Aires y cuestiona el rol del Gobierno nacional

El ministro bonaerense anunció un aumento del 30% en el presupuesto del Servicio Alimentario Escolar y duplicación de partidas para comedores, en medio de críticas a la reducción del aporte nacional.

La política alimentaria en la provincia de Buenos Aires sumará nuevos recursos en un contexto económico complejo. El ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, confirmó un incremento del 30% en la inversión destinada al Servicio Alimentario Escolar (SAE), una medida que impactará directamente en millones de estudiantes.

Con esta actualización, el presupuesto mensual del programa pasará de $41.000 millones a $54.000 millones, consolidando una inversión anual superior a los $553.000 millones. Según datos oficiales, el SAE alcanza a aproximadamente 2,5 millones de alumnos en establecimientos educativos bonaerenses, lo que lo convierte en uno de los dispositivos sociales más amplios del país.

El anuncio se da en medio de un fuerte cruce con el Gobierno nacional. Larroque cuestionó el nivel de participación de la administración encabezada por Javier Milei, al señalar que el aporte nacional resulta insuficiente frente a la magnitud del programa. De acuerdo con el funcionario provincial, la Nación cubre actualmente cerca del 14% del costo total, por debajo de lo que históricamente representaba.

Además, advirtió sobre retrasos en las transferencias y una pérdida del poder adquisitivo de los fondos enviados, lo que —según explicó— obliga a la Provincia a reforzar con recursos propios para garantizar la continuidad del servicio.

Más fondos para comedores y organizaciones

La batería de medidas también contempla un fortalecimiento de la asistencia a municipios y organizaciones sociales. En ese sentido, se resolvió duplicar las partidas destinadas a comedores comunitarios y espacios barriales, con una inversión adicional de $26.400 millones.

Este refuerzo apunta a sostener la demanda creciente en los sectores más vulnerables, donde la asistencia alimentaria se volvió clave ante el deterioro del ingreso familiar y el aumento del costo de vida.

Durante la presentación, Larroque subrayó que la política alimentaria concentra actualmente cerca del 90% del presupuesto de su cartera, lo que refleja la centralidad de esta problemática en la agenda social bonaerense. En ese marco, instó al Ejecutivo nacional a priorizar medidas que atiendan las necesidades básicas, en particular la alimentación de niños y adolescentes en edad escolar.

Un contexto de mayor presión social

El incremento en las partidas alimentarias se inscribe en un escenario de creciente demanda de asistencia. Diversos informes sociales y económicos coinciden en que la inflación en alimentos y la caída del poder adquisitivo han profundizado la inseguridad alimentaria en amplios sectores de la población.

En este contexto, el SAE y los programas de comedores comunitarios funcionan como una red de contención esencial. La decisión del gobierno provincial busca no solo sostener el sistema, sino también ampliarlo frente a una realidad que sigue mostrando signos de deterioro.

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