Miramar latió al ritmo del bombo legüero y la Marcha de los Bombos proyecta su salto internacional

La segunda edición frente al mar duplicó la convocatoria y consolida su crecimiento. La organización ya trabaja en una inédita expansión hacia la Triple Frontera, con participación de Argentina, Brasil y Paraguay.

La ciudad de Miramar volvió a convertirse en epicentro de la cultura popular con la realización de la segunda edición de la Marcha de los Bombos frente al mar, un evento que no solo confirmó su crecimiento en convocatoria, sino que además abrió la puerta a una proyección internacional sin precedentes.

Con una participación que superó ampliamente la del año anterior, la jornada reunió a músicos, agrupaciones y familias en torno al sonido ancestral del bombo legüero, símbolo identitario de Santiago del Estero. Desde la organización destacaron que, a pesar del complejo contexto económico, la asistencia fue masiva, lo que evidencia el arraigo y la fuerza de esta manifestación cultural.

Uno de los anuncios más relevantes surgidos durante el encuentro fue la posibilidad de llevar la Marcha de los Bombos a la Triple Frontera. La iniciativa, que ya se encuentra en etapa de diálogo, apunta a concretar un evento que reúna a Argentina, Brasil y Paraguay en torno a esta expresión artística, ampliando así su alcance regional.

La referente del espacio, Tere Castronuovo, junto a Froilán “El Indio” González —figura clave en el origen de este movimiento cultural iniciado en 2003—, adelantó que la propuesta busca consolidar un puente cultural entre países, con el bombo legüero como eje común. De concretarse, se trataría de una experiencia inédita en la región.

El momento central de la actividad se vivió el domingo, cuando la marcha partió desde el muelle de pescadores y recorrió la costa hasta el Polideportivo local. El sonido de los bombos acompañó todo el trayecto, generando un clima de fuerte participación colectiva y emoción compartida.

Las actividades habían comenzado la noche anterior con una vigilia y peña folclórica, donde artistas y asistentes compartieron música y danza en un espacio de encuentro que ya se volvió característico del evento. Este “patio”, como lo definen sus protagonistas, se transforma en cada edición en un lugar cargado de simbolismo y pertenencia.

Desde la organización remarcan que la Marcha de los Bombos trasciende lo musical: representa memoria, identidad y comunidad. Cada recorrido revive experiencias acumuladas a lo largo de más de dos décadas, fortaleciendo un movimiento que no deja de expandirse.

En la actualidad, esta manifestación cultural cuenta con más de una decena de réplicas en distintos puntos del país, además de su presencia en el exterior. Uruguay ha sido uno de los territorios donde mayor desarrollo ha tenido, con múltiples ediciones, mientras que también se registraron experiencias en España.

El reconocimiento institucional también acompañó esta edición. La Provincia de Santiago del Estero, a través de su Subsecretaría de Cultura, declaró de interés cultural la Marcha de los Bombos en Miramar, destacando su aporte a la difusión de las tradiciones y al fortalecimiento del federalismo cultural.

De cara a lo que viene, el calendario ya tiene nuevas fechas confirmadas. La próxima convocatoria será el 25 de abril en Merlo, provincia de Buenos Aires, y continuará luego en Santiago del Estero y otras localidades del país.

Impulsada por la participación colectiva y el compromiso de sus protagonistas, la Marcha de los Bombos continúa consolidándose como una de las expresiones culturales más significativas del país, con un horizonte que ahora también mira más allá de las fronteras.

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