ANSES enfrenta un impacto millonario por el reajuste jubilatorio otorgado a Eduardo Menem

La actualización del haber previsional de Eduardo Menem supera los 1.500 millones de pesos y genera tensión en medio del debate impulsado por el Gobierno nacional.

El sistema jubilatorio argentino vuelve a estar bajo la lupa tras conocerse la magnitud del beneficio otorgado al ex senador Eduardo Menem, quien logró una sentencia definitiva favorable en su disputa contra la ANSES.

El caso, iniciado años atrás, tuvo como eje la determinación del porcentaje correspondiente a su haber previsional. Finalmente, la Justicia estableció que debía percibir el 82% móvil del salario de un legislador en actividad, en línea con el régimen especial contemplado por la Ley 24.018.

La cifra original del reclamo, que rondaba los 41 millones de pesos en 2023, quedó ampliamente desactualizada debido a la inflación acumulada. Con la actualización al presente, el monto total a cobrar —incluyendo retroactivos desde 2020— se ubica en valores que superan los 1.500 millones de pesos, una suma que continúa en proceso de liquidación final.

Durante el proceso judicial se registraron controversias en torno a cuestiones procedimentales. El organismo previsional cuestionó, entre otros puntos, la dinámica de notificaciones que habrían limitado su capacidad de respuesta en los plazos establecidos.

La resolución quedó firme luego de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación Argentina decidiera no dar curso a los recursos presentados. Entre los magistrados intervinientes, Ricardo Lorenzetti dejó constancia de que el rechazo no implica necesariamente una validación del fallo, sino el cierre de la instancia judicial.

El impacto político del caso se amplifica por el contexto actual. El beneficiario es padre de Martín Menem, figura central del Congreso, y mantiene vínculos familiares con el entorno cercano de Karina Milei.

La resolución se conoce en medio de las iniciativas del presidente Javier Milei, quien ha planteado la eliminación de regímenes especiales como parte de su política de ajuste y revisión del gasto público. En ese marco, el fallo vuelve a encender el debate sobre los llamados “privilegios” dentro del sistema previsional y la sostenibilidad de estos beneficios en un escenario económico complejo.

La discusión, lejos de cerrarse, promete continuar tanto en el ámbito judicial como en el político, con implicancias que podrían influir en futuras reformas del sistema jubilatorio argentino.

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