Claudio Tapia y la AFA, protagonistas centrales en la liberación de Nahuel Gallo mientras el Gobierno minimiza su propio rol

La llegada del gendarme Nahuel Gallo a la Argentina tras 448 días detenido en Venezuela exhibe tensiones internas sobre quién llevó adelante la gestión que permitió su liberación, con la Asociación del Fútbol Argentino como actor clave.

Tras casi 15 meses de detención y aislamiento en Venezuela, el gendarme argentino Nahuel Gallo arribó en horas de la madrugada a Buenos Aires este 2 de marzo, reencontrándose con su familia luego de ser liberado por las autoridades venezolanas y viajar en un avión vinculado a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).

Un regreso que terminó en disputa política

El regreso de Gallo —quien fue detenido en diciembre de 2024 en Venezuela bajo acusaciones de supuestas actividades desestabilizadoras que Argentina calificó como arbitrarias— no solo fue emotivo por el reencuentro familiar, sino que también encendió un debate político sobre quién logró que el gendarme volviera al país.

Mientras los voceros oficiales del Ejecutivo resaltaron su alegría por la llegada y agradecieron el apoyo internacional de países aliados y organizaciones de derechos humanos, varios medios y analistas destacan que fueron gestiones de la AFA y su presidente, Claudio Tapia, las que hicieron posible el traslado desde Caracas, incluyendo el uso de un avión privado asociado a la entidad.

La propia AFA comunicó que el regreso se produjo “gracias a un trabajo silencioso y mancomunado con la Federación Venezolana de Fútbol y CONMEBOL”, destacando que el deporte puede funcionar “como puente para el entendimiento y la cooperación”.

Gestiones oficiales vs. versiones alternativas

Desde el Gobierno, figuras como la senadora y exministra de Seguridad celebraron la llegada y sostuvieron que las gestiones para liberar a Gallo se realizaron “desde el primer segundo”. Sin embargo, fuentes vinculadas al operativo detallan que fue la intermediación de la AFA la que consiguió la salida del gendarme de Venezuela y la coordinación del vuelo.

Según informes periodísticos, en la Casa Rosada se enteraron con sorpresa de que Tapia y dirigentes de la AFA habían logrado lo que la diplomacia oficial no pudo concretar en más de un año, exacerbando tensiones entre el Ejecutivo y la entidad deportiva.

El avión, la logística y la política detrás de escena

Los detalles del traslado también fueron motivo de debate. El avión que trajo a Gallo a la Argentina pertenece a una empresa con vínculos con Tapia y fue utilizado tras negociaciones que involucraron a dirigentes de fútbol y representantes venezolanos, más allá de los canales habituales de la Cancillería.

En el aeropuerto internacional de Ezeiza, el momento fue emotivo: Gallo, con uniforme de su fuerza, abrazó a su hijo y mujer tras más de un año de separación, mientras una comitiva oficial lo aguardaba.

Hubo acciones diplomáticas oficiales, pero…

Aunque el Gobierno argentino llamó a resaltar el apoyo de aliados internacionales y organismos de derechos humanos en la presión por la liberación, la narrativa dominante en diversos medios subraya que las gestiones públicas quedaron por detrás de las llevadas adelante por la AFA.

Así, este caso pone en primer plano no solo el regreso de un ciudadano argentino tras una situación internacional compleja, sino también una pugna política interna sobre el reconocimiento de quién logró efectivamente ese retorno.

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