La negociación entre el Ejecutivo nacional y los gremios docentes concluyó sin avances, tras una propuesta que no incluyó aumento salarial. El Gobierno atribuye la discusión a las jurisdicciones provinciales, mientras los sindicatos amplían el paro y advierten sobre el impacto de la política educativa.
La mesa de diálogo entre representantes del Gobierno y los gremios docentes terminó este lunes sin ningún avance en materia salarial. La oferta oficial fue de 0 % de aumento, al tiempo que desde la Casa Rosada sostuvieron que no es responsabilidad del Gobierno nacional fijar o promover ajustes salariales para el sector.
Según el comunicado oficial del Ministerio de Capital Humano, la cartera insistió en que corresponde a las provincias negociar directamente con los sindicatos, pues son ellas las empleadoras de los maestros en sus respectivos territorios. Durante el encuentro también se reiteró la vigencia del Decreto 341/2025, que delega en el Consejo Federal de Educación la coordinación del diálogo con los gremios a nivel federal.
La decisión del Ejecutivo nacional de no proponer un incremento salarial motivó la crítica de los sindicatos, que ven en la ausencia de mejoras un agravante a la pérdida del poder adquisitivo frente a los precios actuales. La huelga docente que comenzó coincidiendo con el inicio de clases afectó a numerosas provincias, impactando en el normal dictado de actividades educativas.
Los reclamos de los gremios no se limitan al salario: también exigen la reapertura de la paritaria nacional docente, la restitución del FONID y mayores recursos al presupuesto educativo. Las medidas de fuerza incluyeron movilizaciones y asambleas, con altos niveles de adhesión en provincias como Misiones, donde los sindicatos reportaron más del 90 % de acatamiento.
Aunque los funcionarios nacionales insistieron en que “la inflación ya no es un problema que justifique ajustes salariales adicionales”, los sindicatos rechazaron el argumento y anticiparon que el conflicto podría prolongarse si no se alcanza un acuerdo con las jurisdicciones. En respuesta, varias provincias convocaron nuevas rondas de negociación, incluso presentando ofertas propias, aunque hasta el momento sin resolver las demandas centrales del sector.