Crisis en PAMI: clínicas y sanatorios advierten que podrían suspender prestaciones desde el 10 de febrero

Prestadores privados de la Patagonia y La Pampa alertan sobre una situación financiera crítica por deudas y atraso en aranceles. El conflicto podría afectar la atención de jubilados y pensionados si no hay respuestas oficiales en los próximos días.

El sistema de atención médica vinculado al Programa de Atención Médica Integral (PAMI) atraviesa un momento de fuerte tensión en distintas regiones del país. Clínicas, sanatorios y hospitales privados de varias provincias advirtieron que podrían interrumpir servicios destinados a afiliados de la obra social a partir del 10 de febrero, ante la falta de definiciones sobre pagos adeudados y la actualización de los valores que reciben por las prestaciones.

La advertencia fue formalizada mediante una comunicación dirigida a las autoridades del organismo nacional, encabezado por su director ejecutivo Esteban Leguízamo, y cuenta con el respaldo de instituciones de La Pampa, Río Negro, Neuquén y Chubut. El reclamo surge en un contexto que los prestadores describen como económicamente insostenible, con retrasos en los pagos y una pérdida del valor real de los aranceles frente al aumento de costos del sistema de salud.

Un escenario financiero cada vez más complejo

Según expresaron las instituciones involucradas, la situación se agravó en los últimos meses debido a la combinación de atrasos en las liquidaciones y valores que, aseguran, quedaron rezagados respecto de la inflación. En muchos casos, el PAMI representa alrededor del 40% de los ingresos de clínicas y sanatorios, por lo que cualquier demora impacta directamente en su funcionamiento cotidiano.

Los prestadores señalan que el principal problema radica en la dificultad para sostener los costos operativos, que incluyen salarios del personal, compra de insumos médicos y pagos a proveedores. Desde el sector advierten que el corrimiento en las fechas de cobro genera desequilibrios financieros que ponen en riesgo la continuidad de los servicios y la calidad de la atención.

Uno de los puntos más sensibles es el pago de sueldos, ya que muchas instituciones dependen de los módulos de atención de mayor complejidad para afrontar los compromisos salariales. El atraso en esas transferencias, aseguran, provoca situaciones límite en algunos establecimientos.

Cómo sería la suspensión de servicios

De no registrarse avances en las negociaciones, la interrupción de prestaciones comenzaría de manera progresiva. En una primera etapa se verían afectadas principalmente las prácticas ambulatorias y las prestaciones programadas, mientras que las urgencias continuarían siendo atendidas para evitar riesgos mayores en la salud de los afiliados.

Desde las clínicas aclararon que la medida no responde a una acción gremial o de protesta, sino a la imposibilidad económica de sostener las prestaciones en las condiciones actuales. Sin embargo, advirtieron que, si la situación persiste, podría avanzarse hacia una suspensión total de los servicios, con impacto directo en jubilados y pensionados que dependen del sistema.

Entre los reclamos principales del sector se destacan la regularización inmediata de la deuda, la convocatoria a una reunión urgente con autoridades del organismo y la reactivación de una mesa técnica para revisar y actualizar los aranceles.

Neuquén judicializa el conflicto

En paralelo al reclamo de los prestadores privados, el conflicto escaló en el plano institucional. El Ministerio de Salud de Neuquén inició acciones judiciales contra el PAMI por una deuda que, sumando capital e intereses, supera los 1.500 millones de pesos. De acuerdo con la información oficial, el monto original ronda los 1.056 millones, cifra que se incrementó por la aplicación de intereses a tasa activa.

La presentación judicial refleja la creciente preocupación de las autoridades provinciales por el impacto que el conflicto podría generar en el sistema sanitario local, especialmente ante la posibilidad de que aumente la demanda en hospitales públicos si se restringen prestaciones privadas.

Un conflicto que expone la fragilidad del sistema

El escenario actual vuelve a poner en discusión el equilibrio financiero del sistema de salud que atiende a millones de jubilados en todo el país. Mientras los prestadores insisten en la necesidad de actualizar valores y normalizar pagos, desde el organismo sostienen que se encuentran trabajando para regularizar la situación.

En este contexto, el desenlace de las próximas jornadas será clave para determinar si se logra evitar la suspensión de servicios y garantizar la continuidad de la atención médica para los afiliados del PAMI en las provincias afectadas.

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