El suelo dejó de ser firme en Comodoro Rivadavia y la situación alcanzó un punto crítico este domingo. El desplazamiento del cerro Hermitte, que venía siendo observado de manera preventiva desde hace semanas, derivó en una grave emergencia que forzó la evacuación urgente de 90 familias en los barrios Sismográfica y Marquesado. Muchas de ellas tuvieron que abandonar sus casas de manera repentina, llevando apenas lo indispensable.
La inestabilidad del terreno provocó daños severos en viviendas y servicios básicos. Varias casas quedaron partidas por la mitad, con grietas profundas que atravieszan paredes y cimientos, mientras que la rotura de cañerías generó múltiples fugas de gas. La empresa distribuidora confirmó escapes en distintos puntos, lo que transformó a la zona en un área de alto riesgo para quienes permanecían allí.
El desplazamiento del cerro Hermitte no solo afectó a las construcciones particulares, sino también a la infraestructura del barrio. Las cañerías principales de agua y gas resultaron dañadas, lo que obligó al corte total de ambos servicios. Además, varias calles quedaron intransitables debido a los cambios bruscos en la forma del terreno, dificultando el acceso y las tareas de asistencia.
Los testimonios de los vecinos reflejan la magnitud de lo ocurrido. “Mi casa se abrió al medio”, relató uno de los damnificados, describiendo un escenario que va mucho más allá de simples rajaduras. Se trata de fracturas estructurales que comprometen seriamente la seguridad de las viviendas y que podrían agravarse en cualquier momento.
Desde la representación barrial de la zona se advirtió que el peligro es inminente y que existe la posibilidad de que algunas casas terminen deslizándose por completo. La situación mantiene en vilo a las familias evacuadas, muchas de las cuales dejaron sus hogares desde el viernes ante los primeros signos de movimiento del suelo.
Hasta el momento, el saldo de la emergencia incluye:
- 90 familias evacuadas de manera preventiva y de urgencia.
- Fugas de gas detectadas en el interior de varias viviendas.
- Corte total de los servicios de agua y gas por daños en las cañerías principales.
- Calles dañadas e intransitables por la alteración del terreno.
El avance del cerro Hermitte vuelve a poner en debate el crecimiento urbano de Comodoro Rivadavia y la construcción en zonas de ladera inestable, un problema histórico de la ciudad. En este caso, la magnitud del desplazamiento superó las previsiones técnicas y encendió todas las alarmas.
Mientras equipos de asistencia y especialistas en geología continúan monitoreando el cerro, la incertidumbre persiste. El suelo sigue moviéndose y las familias evacuadas no saben si podrán regresar a sus casas. Las autoridades locales evalúan incluso la posibilidad de declarar el sector como no habitable de manera permanente, ante el riesgo de nuevos derrumbes.